Sigisfredo Olave, más conocido como Tony Cocoliche, es un ícono viviente del circo chileno. Desde niño, rodeado de carpas y risas, ha dedicado su vida a este arte milenario. Sus memorias, "El último tony", son un tesoro para los amantes del circo, donde relata sus experiencias recorriendo Chile y Latinoamérica, enfrentándose a desafíos y creando momentos inolvidables.
Cocoliche no solo fue un gran artista, sino también un maestro que transmitió su sabiduría a nuevas generaciones. Hoy, a sus 83 años, sigue siendo una fuente de inspiración para quienes desean conocer la historia y las tradiciones del circo chileno. Su legado es un testimonio de la importancia de preservar este patrimonio cultural y de mantener viva la magia del espectáculo..
Como Tony Cocoliche, he dedicado mi vida al circo, recorriendo Suramérica con mis rutinas cómicas. Mi elegancia y estilo único me han convertido en un referente para muchos payasos. Además de actuar, he tenido el privilegio de enseñar a nuevas generaciones, compartiendo mi pasión y conocimientos