Inició su trabajo en la alfarería a los dieciocho años, participó en talleres organizados por Caritas Chile entre los años 1985 - 1989, desarrolló la alfarería durante 25 años y fabricó de todo tipo de piezas, actualmente se encuentra inactiva en el oficio.
Durante su trayectoria desarrolló todos los pasos de la alfarería, a excepción del molido. Sus principales piezas fueron utilitarias, en específico pailas, ollas y floreros.
Reconocimiento Tesoros Humanos Vivos 2019
Se otorga esta distinción al grupo de alfareras y alfareros que, mediante trabajo manual, crean una de las artesanías más emblemáticas del país, propia de su localidad. Han preservado a lo largo del tiempo las técnicas, colores y formas tradicionales, sin recurrir a nuevas tecnologías. Este reconocimiento destaca especialmente a las mujeres que han dedicado, o dedican, su vida a la alfarería en quinchamalí y santa cruz de cuca. Entre ellas, se encuentran jóvenes artesanas y también alfareras de mayor edad, algunas de las cuales se han retirado de este oficio por decisión personal o razones de salud..