José Rogelio Tacul Tacul
Punta Arenas, Magallanes y de la Antártica Chilena

Camino a Castro arriba de una lancha nace José Tacul. A los nueve años se va con sus abuelos, quienes lo criaron hacia la región de Magallanes, específicamente en Punta Arenas, zona en la que actualmente reside y donde como carpintero de ribera ha construido alrededor de cien embarcaciones. Dicha trayectoria inició tempranamente al observar el trabajo que su abuelo, también carpintero, realizaba. Curioso de aquel trabajo, desde pequeño llegaba del colegio a mirar y ayudar a su abuelo en la embarcación que estaba construyendo. Sin embargo, será al terminar su enseñanza básica, en torno a los doce o trece años, que comenzó a trabajar directamente con su abuelo como ayudante. De él aprendió a entablar, hacer encantillones a las tablas, encuadernar todo desde la técnica chilota con encuadernaje a vapor, a utilizar las herramientas, identificar los tipos de madera, etc.

A los 16 años logró hacer su primera embarcación.

Lo años posteriores, una vez siendo mayor de edad, José trabajó en talleres de carpintería y mueblería, de “apatronado”, luego por consejo de sus familiares a los veinte y cinco años comenzó a trabajar independientemente, dedicándose por completo a la construcción de embarcaciones, a partir de las plantillas que su abuelo le entregó, donde desde el primer momento su esposa lo ayudó con todas las labores y etapas que implica la carpintería de ribera en la Patagonia, ya que las plantillas entregadas por su abuelo eran para lanchas que navegaban en Chiloé, sin embargo una embarcación para la zona de Magallanes debía tener otras características. 

De esta forma en la trayectoria de carpintero de ribera de José Tacul su abuelo fue una figura de gran relevancia, especialmente por la herencia y experiencia que le pudo trasmitir, puesto que él estuvo desde muy pequeño vinculado al mundo de la madera y el mar. Es por esta razón, que José, a pesar de llevar muchos años en Magallanes y también haber incorporado elementos y herramientas modernas (taladros o cepillos eléctricos) mantiene las técnicas aprendidas de su abuelo, auténticas chilotas, como es el encuadernaje a vapor frente al encuadernaje natural que su utiliza en la Patagonia, lo que permite que la madera no se ponga rígida con los cambios del tiempo. 

Junto con lo anterior, el desarrollo del trabajo de José se ha visto acompañado de una serie de prácticas y tradiciones, también aprendidas de su abuelo, como el tener periodos y estaciones definidas para cortar madera, por ejemplo, cuando está la luna menguante: “porque hay épocas claro, la luna todo eso hay que cortar la madera como corresponde”. En tal sentido, la madera utilizada para la realización de las embarcaciones es principalmente el Ciprés, para estructuras como el casco, la línea de flotación o la cubierta, junto con madera de Lengua que antes abundaba en la zona, extrayéndola del monte camino a Discordia. El Coihue también es una madera que se trabaja, pero es una madera más pesada “casi ya no se utiliza casi no porque como te digo esa madera trabaja mucho, antes lo usaban los carpinteros antiguos lo usaban para el fondo, muchos lo usaban, después esa madera ya se perdió”. Así también la extracción de los palos de curva natural, tan necesarios para piezas específicas del barco, son conseguidas por José Tacul en lugares planos al lado de turbales, a diferencia de otros carpinteros que buscan aquella madera con curvas en las cercanías de los ríos y canales. 

Actualmente, la madera elaborada se obtiene de los pocos aserraderos que van quedando, ingresando por otras vías comerciales madera proveniente del norte. Así también, José menciona que existe una escasez del recurso, atribuido a la tala indiscriminada: “Aquí todavía tenemos donde rescatar, sacar madera, pero como te digo en el futuro si viene gente o quizás aquí en la misma zona igual puede salir un carpintero de ribera o venga gente de afuera a trabajar acá no va a tener recursos, no van a tener madera que hay y había antes”. Provocando un impacto en su trabajo y en el de otros carpinteros de ribera, poniendo en peligro la continuidad de este oficio.

Muchas de las embarcaciones las ha realizado junto a su esposa Miriam. Dependiendo la temporada realiza 2 a 3 lanchas al año. Cada lancha demora al rededor de 3 a 4 meses. José es también quien va a al bosque a elegir los troncos que se necesitan para su barco. Cada pieza la visualiza en los troncos elegidos. José aprendió el consejo de su abuelo: ser responsable y constante. Este trabajo es de vital importancia, ya que será la casa de quienes trabajan en el mar.

  • Identificador SIGPA: CI1065
  • Fecha de registro: 20-12-2013
  • Tipo: Cultor individual
  • Género: Masculino
  • Comuna: Punta Arenas
  • Region: Magallanes y de la Antártica Chilena
Ubicacion
Fotografías