Teresa Figueroa es alfarera de la localidad de Quinchamalí en la comuna de Chillán, pertenece a la organización Casa del Artesano. Realiza además trabajos como peluquera, costurera y dueña de casa. Nació en el año 1952 y aprendió a trabajar la greda desde aproximadamente los 8 años a partir de los conocimientos adquiridos de su madre María Honoria Figueroa y su abuela Honoria Fuentealba. Además, ha enseñado este oficio a vecinas y a sus hijos, por tanto, es una tradición familiar que se ha transmitido por al menos cuatro generaciones.
Conoce las distintas etapas del proceso de producción de las piezas, las cuales trabaja en apoyo de su esposo, estas etapas van desde la obtención de las materias primas, de la cual se abastece una vez al año durante el verano, hasta la elaboración final de las piezas. Se especializa en la elaboración de piezas utilitarias como ollas, platos, pailas, pocillos, sartenes, fuentes, vasos y mates, además de piezas ornamentales como huasos con chinas, carretas con bueyes, huasos meones, y los tradicionales, chanchitos y guitarreras. Estas piezas las vende por pedido a través de Artesanías de Chile y en un negocio en Quinchamalí, además de realizar ventas en Santiago a través de pedidos particulares y en distintas ferias a las que es invitada, por ejemplo, en la Universidad Católica, el Museo Histórico y el Estadio Nacional.
Reconocimiento Tesoros Humanos Vivos 2019
Se otorga esta distinción al grupo de alfareras y alfareros que, mediante trabajo manual, crean una de las artesanías más emblemáticas del país, propia de su localidad. Han preservado a lo largo del tiempo las técnicas, colores y formas tradicionales, sin recurrir a nuevas tecnologías. Este reconocimiento destaca especialmente a las mujeres que han dedicado, o dedican, su vida a la alfarería en quinchamalí y santa cruz de cuca. Entre ellas, se encuentran jóvenes artesanas y también alfareras de mayor edad, algunas de las cuales se han retirado de este oficio por decisión personal o razones de salud..