Cuando era Niña mi papá cantaba a lo divino: Manuel Jesús Bustamante. Siempre iba a cantar a Santiago a la virgen de Lourdes. Iba con Germán Allende, todos los años iba a cantar para allá. Pero yo nunca canté cuando él estaba vivo, porque fue muy egoísta mi papa, a nadie dejaba tocar la guitarra. Cuando él salía, yo tenía un hermano que se la sacaba y tocaba mientras él no estaba. Así que nunca nos enseñó, yo recién vine a cantar un año que vinieron los Madariaga y Don Domingo Pontigo, y Maria Inés Donoso nos invitó a escuchar, así que invité a mi hijo para que fuéramos, porque a mí siempre me gustó, me gustaba cuando mi papá cantaba a los angelitos por ahí.
Así que fuimos y a mi hijo le gustó, él era vergonzoso, hasta que aprendió a tocar la guitarra, y no le costó nada aprender. Así que él tocaba para mí, y además empezó a hacer décimas, y como yo no sé leer ni escribir, él me hacia los versos y yo me los aprendía. Tenía una grabadora y no me demoraba nada en aprendérmelos. Después salíamos con Maria Inés, la Ana María Irazabal y mi hijo Carlos Alberto Soto, a todas partes a cantar.
Mi hijo canta tan bonito, pero desde que murió el papá, no quiso cantar más, tal vez se lo prometió o no sé, pero estuvo muy mal después que él murió.
Documentado por el cantor Sergio Fuentes en 2025