Partió siendo becado por la Escuela de Bellas Artes de Viña del Mar a los 19 años. Luego, por cuenta propia, comenzó a tomar talleres con Alberto Kurapel y a trabajar con diversas compañías de la región, como ATEVA y Teatro Urbano, además de tener una experiencia con Royal de Luxe (Pequeños cuentos negros) en el año 2000, que fue decisiva para su carrera.
Sus conocimientos se concentran en el diseño, construcción y ejecución de marotes mecánicos a escala humana, investigando variadas técnicas milenarias y propias, lo que le ha permitido presentarse en Argentina, México, Estados Unidos y en todo Chile. Ha tenido la oportunidad de transmitir sus conocimientos en Balmaceda 1215, talleres, fondos concursables y municipios.
Para él, su artefacto significa conectar con un patrimonio vivo que enriquece su oficio, aprender de sus raíces, mantener viva la chispa de lo colectivo y lo humano, y proyectar nuevas formas de creación que mantienen viva la memoria y la poesía en el arte de los títeres.
Se desempeña como artista integral: cubre diseño, construcción, dramaturgia, dirección y ejecución.