Rodrigo aprendió el canto de su padre, Luis Osvaldo Leyton Saavedra, de quien escuchó el canto y fue aprendiendo las entonaciones y algunos versos. Uno de sus hermanos, Roberto Leyton, también canta a lo divino. Celebra a la Virgen del Carmen y a San Andrés. Toca guitarra traspuesta por común por dos.
Rodrigo considera que el canto a lo divino debiera enseñarse en los colegios, pues observa que hoy hay más unión entre los cantores a lo divino y los cantores a lo poeta. También comenta que hay sacerdotes a los que no les gusta el canto, y señala que el cantor predica con el canto, por lo tanto, debiera haber más empatía de parte de los curas.
Documentado por el cantor Javier Peña en 2025