Rafaela proviene de una familia de cantores a lo divino. Es parte de la Agrupación de Cantores a lo Divino y a lo Humano de Pichilemu, y junto a su esposo, Daniel Vargas, y su hijo Nicolás, participa activamente en los cantos.
Entre sus parientes recuerda a su tío Pedro Emilio González, cantor a lo divino de Pichilemu, y también a su tío Bartolo. Se crió en casa de su tío Emilio, donde el padre de éste, el cantor Raimundo González, entonaba cantos a lo divino.
Gracias al apoyo de la cantora Marta González, Rafaela y su familia, junto a otros cantores jóvenes, continúan cultivando el canto a lo divino.
Rafaela considera que el canto debería darse a conocer en los colegios, para que las nuevas generaciones comprendan y valoren esta tradición.
Documentado por el cantor Javier Peña en 2025