Don Pedro escuchó el canto a lo divino por primera vez a los 18 años. Desafortunadamente, no tuvo quién le enseñara.
Cerca de los 45 años, en un viaje a Ciruelos, compró un libro de cantos del padre Miguel Jordá, donde aprendió por su cuenta. Desde entonces, celebra cantos en su casa.
Su primer canto fue en honor a Santa Rosa, también en su hogar, como cumplimiento de una manda por su hija.
Por el lado de su madre, su tío Manuel Benito Arias Gálvez era cantor a lo divino.
Hoy, su nieto Sebastián Andrés Espinoza León, de 9 años, canta junto a su abuelo, quien es su maestro y guía en el canto.
Documentado por el cantor Javier Peña en 2025