Tenía doce años cuando cantaba a lo divino y a lo humano. Bueno, yo aprendí de mi papá Guillermo Velázquez. Era cantor a lo divino. El tocaba la guitarra Traspuesta. Canté desde los doce años hasta los veintiocho años. Y después me “chanté”, me amarraron y no me pude soltar, así es que tuve cincuenta años sin cantar. Me casé y comencé una vida con mi esposa e hijos, ya no se tiene a libertad que uno se pudiera dar. Que me hubiera gustado a mí haber cantado, pero... Yo de chico conocí a Fortunato Silva, Manuel Huerta, un viejito que siempre lo tengo en mi mente, al Lolito Gutiérrez de aquí del Yali. Juan, Juan
Documentado por el cantor Sergio Fuentes en 2025