Honorinda del Rosario Pérez Smith es alfarera de la localidad de Santa Cruz de Cuca, en la comuna de Chillán, región de Ñuble. Nació en 1968 y comenzó a dedicarse a este tradicional oficio alrededor de los 20 años. Aprendió el trabajo de la greda de su madre, Amjibda Smith Vielma, y de su abuela, por lo que su práctica se inscribe en una tradición familiar transmitida por al menos tres generaciones. Asimismo, enseñó el oficio a su esposo, con quien continúa trabajando hasta la actualidad.
Conoce y domina las distintas etapas del proceso de producción de la alfarería tradicional, desde la recolección y preparación de las materias primas hasta la elaboración final de las piezas. Dentro de su producción se especializa en piezas utilitarias, tales como azafates, ollas, platos hondos y planos, budineras, parrillas, discos y pailas, las cuales forman parte del repertorio tradicional de la alfarería de Quinchamalí y Santa Cruz de Cuca. Para la comercialización de su trabajo colabora con su hermana Yolanda, además de elaborar piezas a pedido.
Respecto a la transmisión del oficio, señala que actualmente existe interés por parte de niños y niñas en aprender esta tradición, especialmente a partir de talleres que se desarrollan en establecimientos educacionales, donde se enseña la elaboración de piezas pequeñas como una forma de acercar a las nuevas generaciones al trabajo con greda.
Es integrante del Comité de Alfareras de Quinchamalí y forma parte de la comunidad cultora de la alfarería tradicional del territorio. En 2019 fue reconocida como parte del colectivo Alfareras de Quinchamalí y Santa Cruz de Cuca, distinción otorgada en el marco del reconocimiento Tesoro Humano Vivo, que destaca a las comunidades portadoras de saberes y prácticas del patrimonio cultural inmaterial en Chile.
Es miembro del Comité de Alfareras de Quinchamalí.
Fue reconocida como Tesoro Humano Vivo 2019 Alfareras de Quinchamalí y Santa Cruz de Cuca