El canto a lo divino le gustó desde muy joven, y comenzó a ejercerlo a los 15 años. Inició su camino en las celebraciones junto a su padre, David Antonio Cornejo Cornejo (fallecido), quien le heredó el amor y la vocación por el canto a lo divino.
Además de esa herencia familiar, fue su propio instinto el que lo impulsó a seguir cantando a lo divino, participando en distintas celebraciones de Pichilemu y sectores rurales como Cardonal, donde exploró diversas entonaciones y fundamentos del canto tradiciona.
Desde siempre tuvo el sueño de integrarse a una agrupación de cantores, y hoy forma parte de la Agrupación de Cantores a lo Divino y a lo Humano de Pichilemu, fundada en el año 2016. Ser miembro de esta agrupación —según sus propias palabras— lo hace sentirse satisfecho y agradecido, pues el ambiente que se vive entre los colegas es profundamente familiar.
Cree que el canto a lo divino lo lleva en la sangre. Siempre está dispuesto a ayudar a los nuevos cantores, entregándoles apoyo y consejo para que sigan esta hermosa tradición. Su anhelo es continuar difundiendo el canto a lo divino entre las nuevas generaciones, para que esta expresión de fe y poesía nunca se pierda.
Documentado por el cantor Javier Peña en 2025