Yo soy descendiente de Nicanor Ibaceta y de Juana Estay. Mi papá muy buen cantor a lo divino, toda su familia cantaba a lo divino; y mi mamá, una mamá muy religiosa, casi todos los días rezaba en el santo rosario a Dios y a la Virgen Santísima. Mi papá muy devoto de la Virgen del Carmen, siempre lo escuchaba cantar a él cuando niño y cuando tuve 18 años ya me puse más valiente y también empecé a cantar a lo divino, las mismas décimas o versos que él cantaba, y muy seguido casi todos los años, él hacía la celebración a la Virgen del Carmen. Allí llegaban todos mis tíos, muchos cantores buenos del sector, en ese tiempo vivían ellos en el sector del Monte, que pertenecía esa parte en ese tiempo a los patrones de San Regis, y después pasó a ser aquí El Higueral.
En ese tiempo yo canté con varias personas de edad, canté con don Guillermo Campos quien al final fue el maestro del grupo; don Pedro Campos, don Juan Abelino Leiva, Mamerto Leiva, Pedro Peña. Eran muy buenos cantores, cantaban por devoción, no por cantar. Con quien canté también mucho fue con don Esteban Pulgar, también hombre de mucha devoción y muy conocido en el sector de acá del Aconcagua porque cantamos en muchas partes, en Santiago en Lourdes y Maipú, y adonde íbamos a cantar creo que se dejó una buena nota de fe y de canto. Y el que fue muy noble y que siempre cantó conmigo porque éramos como yuntas, don Oscar Herrera, éramos uno solo para cantar. Como todo viene por herencia, casi todos los cantores que he nombrado eran parientes de cantores a lo divino, de familias cantoras a lo divino. Después ya me hice más conocido con los cantores de Putaendo, de Río Colorado, y de Los Chacayes de la Santa Cruz. Pero en ese tiempo eran muchos los cantores que habían, nos juntábamos treinta o más cantores, y no tiene explicación por qué familias de cantores, hijos de cantores es muy difícil que salga uno que cante; yo creo que por eso es que se han acabado tanto los cantores.
Para mí si usted es cantor a lo divino y cree en Dios, cuando se trata de lo que es el poder de Dios, que es un poder infalible que uno no puede rechazar y nada ni nadie lo va a poder cambiar, ha existido por millones y millones de años y va a seguir adelante. Cuando uno habla en el canto a lo divino del poder de Dios tiene que estar muy seguro de que está diciendo la verdad, porque si no está cometiendo un error y está equivocando a quien lo escucha y al mismo tiempo está faltando a lo que Dios quiere que sea real para siempre.
Documentado por el cantor Dante Cortéz Gallardo el 4 de noviembre de 2025