Martín Mario González Calderón
Carpintero de ribera / Cestería Yagán
Cabo de Hornos, Magallanes y Antártica Chilena

Nació en la estancia Harberton, y a los quince días su familia navegó hacia isla Mascart, pasando a Ushuaia donde lo inscribieron. En isla Mascart vivió con su madre Úrsula Calderón Harban y padre José González Acuña, padre de Claudia González, Macarena y Marcos. Trabajó con su padre cazando nutrias hasta las islas Wollaston, alrededor de la isla Hoste, entre otros sitios. Siempre quiso registrar lugares importantes para su historia y su pueblo, en esta línea es protagonista del documental “Tánana, estar listo para zarpar”.

Aprendió de su madre la cestería. Su padre también fue fundamental para el conocimiento que posee del territorio y la navegación. Comenzó a realizar canoas cuando se pedían como artesanías. Ha realizado numerosos talleres para niños, niñas, jóvenes y personas adultas sobre la cultura yagán, donde dos contenidos importantes ha sido la cestería y la lengua.

Martín González, navegó desde pequeño por los canales australes del Beagle. Junto a su padre José González conoció la manera de desenvolverse en la mar a puro remo y vela de tela de algodón. A los 12 años ya salía con su padre en su bote de madera acompañándolo en la caza de nutrias. Esto lo hacían preferentemente en invierno, ya que era mejor la piel. Antiguamente se navegaba en canoas, las que no se volvieron a ver en el agua desde 1918 aproximadamente. En esas salidas experimentó tanto la tranquilidad como el miedo que implica navegar. También esas instancias le permitieron aprender las historias yaganes y tradiciones que su padre le narraba en los momentos de descanso. Martín aprendió a que se debe ser paciente y observador en el mar, tenerle respeto y ser cuidadoso. Los yaganes se desenvolvían en este medio durante miles de años, por lo que su conocimiento respecto a cómo enfrentarlo era parte de la cultura. La familia de Martín fue una de las últimas que mantuvieron las andanzas nómades.

Cuando él con su padre salían a alta mar, el resto de la familia permanecía en la Isla Mascart, donde mantenían su hogar estable. Esta cercanía al mar le permitió a Martín construir sus propios botes y canoas. Más de alguno ha navegado, mientras que las canoas, algunas en museos y salas de exhibiciones, han permitido mantener viva una tradición arrasada por otro sistema de vida. Saber la técnica de construirlas es parte de su herencia familiar. Esto llevó a Martín a reproducir canoas en escala pequeña para artesanía. Su habilidad con el trabajo en madera, hueso, corteza lo fue adquiriendo a alero de su herencia cultural, entre mares y cantares.

  • Identificador SIGPA: CI1039
  • Documentador: Francisca Marticorena / Pablo Mansilla
  • Fecha de registro: 18-12-2013
  • Tipo: Cultor individual
  • Género: Masculino
  • Comuna: Cabo de Hornos
  • Region: Magallanes y Antártica Chilena
  • Cultor destacado 2016
Ubicacion
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