César Rodrigo Osandón Osandón
San Pedro de Atacama, Antofagasta

César Osandón nació en el año 1976 en la comuna de San Pedro de Atacama en la región de Antofagasta. Vive junto a su esposa que se desempeña como chef y sus dos hijos. Trabaja como “maestro chasquilla” y participa como Achache Dieciocho del Baile El Negro de Séquitor, baile tradicional de la Fiesta de San Pedro de Atacama, además de instructor de la comparsa de los niños del Baile El Negro.

Participa del baile en su rol Achache desde que era una estudiante de 17 años. Para él este rol es primordial, es el más respetado, es el que puede dirigir una situación sin mayor problema. “Son entes cuidadores de tu baile, son entes que se encargan que sus patrones, su baile, sea respetado, son guiadores.”

Su tradición remonta a su abuelo, bailarín de Catimbano con reconocimiento en Atacama. “Siempre tuve la inquietud de querer bailar, y justo ese año me iba a ir a presentar al Catimbano de Achache y se dio la oportunidad de ingresar al baile El Negro, ahí fuimos a los ensayos y partió mi experiencia. (…) Yo me crie viendo a mi abuelo dirigir la procesión, es algo bien profundo”. Declara que el Achache del Negro requiere más físico por estar 40 minutos zapateando a diferencia del Catimbano.

Actualmente se jubiló de su rol en la comparsa, manifiesta: “Me retiré del baile para los otros bailarines que vengan, para que no se sientan presionados a que siempre el más viejo tiene todo el poder. No, al contrario, yo me retiré para que todas las personas que vienen no se sientan con esa presión y que quieran participar de verdad, estén llanas a aprender, yo estoy dispuesto a enseñar, por eso fue el retiro. Pero si falta algo, yo voy a estar ahí.”

Fue uno de los impulsores de las comparsas chicas, enseñando a los menores a entender de qué se trata el concepto del baile como visión o sentimiento palpable respecto del baile. “Me pasó a mí, por sangre de mi abuelo, y yo se lo inculqué a mis niños”.

Su experiencia dentro de las comparsas demuestra su conocimiento y pensamiento claro hacia los bailes y patrones manteniendo una tradición y orden generación en generación. “En San Pedro de Atacama, los únicos que llevamos el baile como de verdad se baila, somos nosotros. Ellos se han encargado de esto, de llevar tal como lo conocieron, y que fue hace 50, 60, 70 años atrás, hasta el momento llevamos lo mismo. Yo siempre digo, la historia no importa, porque todavía no podemos mirar para atrás, porque aún la tenemos nosotros. (…) No hay por qué cambiar, por qué incorporar ni quitar cosas. Siempre hemos sentido que la danza está equilibrada.”

Respetando su sabiduría atacameña de más de once mil años motiva a sus hijos atacameños-mapuches a conocer sobre sus propios bailes y luego aprender sobre los externos. “Ellos aman los bailes de acá, les tienen respeto, y aparte tienen respeto por las etnias indígenas”. Su temor es a la irresponsabilidad atacameña por no respetar la cultura misma y el comercio que interrumpe las danzas. Invita a la educación y transmisión de sus tradiciones para que los niños se motiven en continuar.

Hace referencia a “la familia de El Negro”, quienes integran a toda la comunidad para encargarse de los preparativos en cuanto a comida y bebestible. Ahorran de su jubilación, siembran, crían animales. “Ahí es donde esa pura acción o gente de buena voluntad, hace que al baile no le falte nada, que tengamos carne, cooperación. (…) Se arma una cadena grande y bonita, que llega gente a la casa y es atendida de tal manera que siempre retribuyen.”

  • Identificador SIGPA: CI3149
  • Documentador: Margarita Ortiz Caripan
  • Fecha de registro: 20-04-2018
  • Tipo: Cultor individual
  • Género: Masculino
  • Comuna: San Pedro de Atacama
  • Region: Antofagasta
Ubicacion
Fotografías