Celso Sabino Gallardo Orellana
Cochrane, Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo

Celso Gallardo, nació el 18 de julio del año 1968, estudió su enseñanza media y básica en Cochrane. Sus padres llegaron en su juventud a la zona del Baker. Por parte de su madre, eran nueve hermanos y todos tuvieron entre tres y cuatro hijos, por lo que es una familia extensa en el sector. Cuando vivían sus abuelos, en el campo, los fines de año eran obligados en su casa, donde se reunía toda la familia, a su abuelo le gustaba que la familia estuviera unida, que girara todo alrededor de él, hasta que los hijos comenzaron a crecer y a apartarse en la medida que hacían sus vidas y construían sus propias familias.

Celso, ha salido de Cochrane reiteradas veces, por motivos laborales y de estudios, pero siempre ha regresado a su localidad. Tiene tres hijos, un varón y dos mujeres.

En la actualidad trabaja de chofer, en una oficina de contabilidad donde le ayuda a su señora, y como artesano en cuero. Desde hace seis años, que ya dejó todo trabajo de campo, aunque se apasiona por todo lo que tenga que ver con los caballos y en particular el rodeo, el cual se lleva a cabo durante los meses de septiembre a marzo. Además realiza trabajos en cuero de caballo, que es su especialidad, la cual aprendió a trabajar a través de su padre y tíos.

Contexto:


Para la elaboración de sogas se utiliza cuero de distintos animales, especialmente de vacuno y “yegüerizos”. Se desarrolla la confección de aperos para la cabalgadura y para dominar el ganado. Galindo (2004), indica que los sogueros elaboran lazos, riendas, taleros, chiguas, maneas, trabas y otras sogas.

Para la elaboración del lazo por ejemplo, es necesario contar con un cuero de vacuno, el cual se obtiene desollando a un animal, lo que se denomina cuerear. El cuero en un principio se debe orear o se tapa con excrementos de vacuno para otorgarle elasticidad. Luego con un cuchillo pequeño y filoso, el cual se llama soguero, se cortan varias tiras anchas y largas, las que se denominan lonjas. Estas se estiran y atan en los extremos para luego quitarles el pelo. Luego se debe sobar, que es la acción de introducir la lonja dentro de un instrumento de madera denominado mordaza el cual a través del roce generara que la lonja se vaya estirando y poniendo más dócil.

Las tiras gruesas pasan a denominarse sogas y las finas, tientos. Los tientos se deben desvirar lo que significa que deben ser alisados en los bordes, posteriormente se unen dos o tres tientos y se tuercen. En el caso de los lazos, éstos se construyen con cuatro u ocho tientos. "(...) Una vez trenzado se le coloca la argolla y en el extremo opuesto, la presilla. Se deja secar y se matea, es decir, se restriega furentemente contra la corteza de alguna mata, generalmente calafate o chilco. La sustancia vegetal le otorga brillo y lo vuelve impermeable al agua (...)" (Galindo, 2004, p. 72) Galindo (2004), plantea que para mantener sobados o maleables los lazos y sogas, recomienda –según los sogueros- engrasarlos con grasa cruda o restos de pana.

En la actualidad la soguería se encuentra en riesgo de desaparecer, porque los objetos producidos a través de esta técnica se han ido volviendo irrelevantes con la llegada de automóviles y el uso de sogas o piolas, de materiales más económicos y sintéticos.

Práctica:


Celso Gallardo con su tío Chicho Orellana, poblador del Lago O’Higgins, han innovado en el trabajo en cuero, llegando a confeccionar botas para tomar vino.

En un principio, confeccionaban la bota con cuero de chivo específicamente la pierna del chivo, ya que es más gruesa y más pareja, pero no encontraba el impermeabilizante que lleva dentro. Investigando dio con la “pe de castilla”, la cual comenzó a rebajar con aceite de comer, la pe de castilla, es una especie de alquitrán que según Celso, no larga residuos tóxicos.

Ya construida la bota y rellenada con la pe de castilla, era necesario colocarle la boquilla, lo que implica otra dificultad para terminarlas.

"De feo aspecto quedan, porque son artesanales, son sin curtiembre sin nada". (C. G.). Celso, nos indica que la distinción entre lo que es curtimbre y la soba, es que esta última es a mano, mientras que la curtimbre el cuero se trabaja con sal, piedra lumbre, entre otros ingredientes que disminuyen la rigidez del cuero.

Para la soba, que es como trabaja, se humedece el cuero o la soga ya confeccionada y se usa un poco de grasa para que no se quiebre.

Don Celso considera que nadie pagaría lo que su trabajo vale realmente. Por ejemplo en el caso de unos aros hechos con tientos trenzados a una pequeña esfera, implica por lo menos, un día de trabajo. Por lo que la mano de obra vendría siendo lo caro de éste tipo de arte. Por lo que es necesario entender todo el proceso que implica el llegar a terminar un producto, la complejidad que hay detrás. "La gente de campo de repente le manda a hacer soga a uno, lazos, bozales, se les cobra menos, a lo mejor lo saben hacer, pero no les queda tiempo". (C. G.).

Don Celso, además de trabajar el cuero para la confección de herramientas del campo, también tiene la capacidad de confeccionar aros, que teje con tientos de cuero de caballo, siendo un trabajo muy minucioso. Realiza el trabajo a escala de figuras pequeñas de caballos, los cuales todos tienen sus riendas, los mismos botones, las mismas trenzas.

"Nosotros con mi hermano cuando estudiamos, vendíamos un rebenquito así, un bozalito (...) en ese tiempo como 3 mil pesos, yo te estoy hablando del 1986". (C. G.).

En la actualidad el trabajo en cuero para don Celso, es más que todo un hobby. Trabaja el cuero de caballo, para los trabajos más finos, como es el caso de los aperos a escala, aros, fijadores para sombreros entre otros, ya que ese tipo de cuero es más firme, delgado y maleable. “El cuero de chivo queda lindo y blanquito pero no aguanta, no es como el de caballo”. (C. G.).

La preparación del material comienza primero por matar al animal, sacarle el cuero y el pelo, para luego estaquearlo que se deshumedezca un poco, después sacarle los restos que quedan dentro, lijarlo y dejarlo listo. Lo que más cuesta es éste proceso, según Celso es preparar las lonjas que es la materia prima para la elaboración de cualquier trabajo.

"La gracia de esto es en la descuera’ no ocupar cuchillo, estirarlo, se tira la lonja (...) un rayoncito adentro después se manifiesta, cuando usted lo estaquea al máximo queda como una telita de papel así po’, entonces cualquier rayoncito que haga adentro con cuchillo, se corta (...) ahí se corta el tiento, está en lo mejor, trenzando usted y se junta con eso y ahí al tiro se corta, imagínese cortar eso, hay que tirar todo y empezar de nuevo. (...) Y matar el animal bien igual, con menos sangre posible el cuero, el proceso de descomposición de la sangre afecta el cuero (...) antiguamente los viejitos tenían hasta que ver con la luna los procesos de sacar un cuero y creo que han tenido mucha razón, porque si ellos lo usaban y les dio resultado (...) tenían que hacer los cueros en menguante o creciente para que el cuero sirva para un lazo, hacer algún trenzado, sino después se quebraba, no aguantaba los tirones" (C. G.).

El proceso de sacarle el pelo al cuero, Celso lo lleva a cabo de dos formas, una es dejarlo en ceniza con un poco de jabón, lo que genera la descomposición del cuero, produciendo que el pelo comience a desprenderse, lo que genera un olor muy fuerte. "Aquí ya no me dejan trabajar (su casa) para preparar esto, porque el olor es insoportable entonces me echan pa’ fuera" (C. G.).
La idea es que el cuero salga con raíz, para que quede liso, aunque también se puede sacar con cuchillo pero va a quedar como afeitado. Acá se tiene una técnica bien particular de sacar el pelo, donde se aprovecha de la energía de las aguas del río: "Nosotros lo dejamos aquí en agua, lo dejamos unos 20 – 30 días en el río, la misma corriente – no se tiene que apozar porque- se pudre, porque las partes que quedan dobladas, las partes que chocan en la tierra" (C. G.).

La idea es amarrarlo en el río, en una costa donde no vayan perros a sacarlo. La amarra se realiza en una punta del cuero, el resto del trabajo lo lleva a cabo la corriente, ésta lo extiende y las partes que quedan dobladas nunca van a quedar fijas. Luego de los días necesarios, se saca y se raspa todo el pelo con algo que no sea cortante.

"Se sacan en tiritas anchas, calculando, el espinazo siempre va a ser más gruesa, la parte de la guata, entonces sale una lonja de arriba, la lonja de al medio y otra cortita abajo" (C. G.).

“Del caballo se trabaja la lonja de la guata, del vacuno igual, ya que es más gruesa” (C.G). La gracia del cuero de caballo es que quede como una lámina delgada para trabajos más finos.

“Todos los trabajos que hago, los hago con cuero estaqueado hasta los lazos. Estaqueo la mitad del cuero y después saco el tiento. Se estaquea hasta que se seque, que se ponga duro, después saco las lonjas en pedazos” (C.G).

"La capa de ozono, el sol está más dañino, igual afecta porque antes según los cueros... de repente hay viejitos que uno conversa con ellos que trabajan igual y dicen no si ahora ni aunque saque el cuero en menguante igual sale malo, que debe ser por eso, por ejemplo antes usted podía dejar un cuerito al sol que se seque, ahora lo deja al sol y se achurrasca en un ratito, queda como cocido, después se quiebra todo, se rompe, ahora hay que dejarlo a la sombrita no más (...) a mi mami le pasa lo mismo cuando estaquea sus cueros tiene que tenerlos abajo del galpón, no los puede sacar al sol, se le resaca demasiado (antes) el sol era menos dañino" .

Con respecto a la transmisión de conocimiento, Celso nos indica que nunca ha tenido la posibilidad de transmitir su conocimiento, sólo una de sus hijas, se ha acercado un poco a los que es trenzado de tientos, por otra parte saca del paso a quienes no pueden hacer determinada trenza, enseñándoles.

Considera que el trabajo en cuero, se está perdiendo hace varios años, ya que la funcionalidad que tienen las sogas hechas de cuero, es menor comparada con las de nylon, estas últimas serían mucho más prácticas y baratas.

"El mismo trabajo de soga, el útil digamos, el que se usa en el campo. Ejemplo alguien no va a pagar un bozal de esos de quince lucas, si estos que vienen de pita de nailon le va a costar cinco lucas y lo va a poder meter debajo de la lluvia y no le va hacer nada, ese mismo bozalete que tengo yo ahí (en la pared), tres cuatro lucas cobran por ese (...) ese lo puede meter debajo de la lluvia, nunca se va a echar a perder, lo puede dejar botado y el perro no se lo va a comer, el bozal es cuero, un perrito con hambre le hace cariño (...) y si se moja se echa a perder, sino lo deja que se seque en forma adecuada, lo engrasa, se pudre (...) por esa parte va pasando lo práctico" (C.G.).

Celso, nos indica que antes igual existían lugares donde comprar soga de nylon, pero las personas de campo eran más tradicionalistas.

"(...) Se hacían competencias de quien andaba con mejores sogas, ahora no importa, que funcione no más, no es tan necesario (...) quien andaba más bien vestido, porque antes aquí pa’ los 18, la gente de campo no más, tenían que llegar ojalá todos con tenida nueva y tanto tenida de uno, como de los caballos, la montura bien arreglada, con soga (...) y ahora todo eso se ha perdido (...) que sea rápido y que funcione, entonces se va perdiendo todo. Lo mismo las señoras que trabajan en lana, tienen todo lo sintético, es más práctico, más rápido a lo mejor más barato, ahora está agarrando un poquito más de auge, más que la soga" (C. G.).

Fuentes:


- Galindo L. (2004). Aisén y su Folclor, Fondo Regional de las Artes y la Cultura, Coyhaique Patagonia Chilena.

  • Identificador SIGPA: CI1481
  • Documentador: Sebastián Miranda Saavedra / Ximena Mansilla Ossandón
  • Fecha de registro: 20-08-2013
  • Tipo: Cultor individual
  • Género: Masculino
  • Comuna: Cochrane
  • Region: Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo
Ubicacion
Fotografías