Anulfo Arcides Troncoso Galindo
Cochrane, Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo

Los padres de don Anulfo Troncoso, llegaron el año 1947 desde Valle Simpson a la zona del Baker, donde formaron parte del asentamiento del Valle Chacabuco, gestionado mediante la Reforma Agraria del presidente Eduardo Frei Montalva, como nos indica Anulfo quien paso 20 años de su vida en el lugar, desde 1966 hasta aproximadamente 1986.

Eran 24 familias, todos con hijos dentro de los cuales se encontraba Anulfo, llegando a trabajar más de cien personas en labores que implicaban la mantención y producción del asentamiento, alcanzando a tener hasta 4 mil vacunos.

"Había un presidente, había un capataz de vacas, capataz de ovejas" (A. T.).

Los capataces pasaban a buscar a su gente para trabajar en su especialidad. Todo se trabajaba mediante un sistema que podría denominarse “cooperativismo”. Hasta el momento que la mayor parte de las familias quisieron buscar sus propios horizontes, quedando sólo seis familias.

"De repente ya dijeron no, ahora lo mío es mío y yo me llevo lo mío y ya empezaron a salir pa’ atrás (...) empezaron a comprarse campos en otros lados y quedaron seis y esos seis se agruparon con el grupo cinco, el frigorífico, el frigorífico pago la mitad, el primer contrato" (A. T.).

"Nos vinimos con las vacas y empezamos a arrendar campo y en pagarle al dueño del campo se empezaban a perder las vacas" (A.T.).

Don Anulfo, como muchos patagones, emigra a Estados Unidos a trabajar. A su regreso invierte en un camión, que es en lo que trabaja en la actualidad, en la localidad de Cochrane. Aunque su relación con el trabajo de campo no es constante, éste aún lo lleva a cabo casi como una entretención, en las apialaduras. Una especie de comparsa que va por los campos trabajando durante las marcaciones.

"Con un grupo, somos como diez, salimos a apialadas (...) Claro con René salimos, Celso Gallardo, salimos un grupo (...) un trabajo de campo allá vamos a apialar" (A. T.).

Contexto:


Para la elaboración de sogas se utiliza cuero de distintos animales, especialmente de vacuno y “yegüerizos”. Se desarrolla la confección de aperos para la cabalgadura y para dominar el ganado. Galindo (2004), indica que los sogueros elaboran lazos, riendas, taleros, chiguas, maneas, trabas y otras sogas.

Para la elaboración del lazo por ejemplo, es necesario contar con un cuero de vacuno, el cual se obtiene desollando a un animal, lo que se denomina cuerear. El cuero en un principio se debe orear o se tapa con excrementos de vacuno para otorgarle elasticidad. Luego con un cuchillo pequeño y filoso, el cual se llama soguero, se cortan varias tiras anchas y largas, las que se denominan lonjas. Estas se estiran y atan en los extremos para luego quitarles el pelo. Luego se debe sobar, que es la acción de introducir la lonja dentro de un instrumento de madera denominado mordaza el cual a través del roce generara que la lonja se vaya estirando y poniendo más dócil.

Las tiras gruesas pasan a denominarse sogas y las finas, tientos. Los tientos se deben desvirar lo que significa que deben ser alisados en los bordes, posteriormente se unen dos o tres tientos y se tuercen. En el caso de los lazos, éstos se construyen con cuatro u ocho tientos. "(...) Una vez trenzado se le coloca la argolla y en el extremo opuesto, la presilla. Se deja secar y se matea, es decir, se restriega furentemente contra la corteza de alguna mata, generalmente calafate o chilco. La sustancia vegetal le otorga brillo y lo vuelve impermeable al agua (...)" (Galindo, 2004, p. 72) Galindo (2004), plantea que para mantener sobados o maleables los lazos y sogas, recomienda –según los sogueros- engrasarlos con grasa cruda o restos de pana.

En la actualidad la soguería se encuentra en riesgo de desaparecer, porque los objetos producidos a través de esta técnica se han ido volviendo irrelevantes con la llegada de automóviles y el uso de sogas o piolas, de materiales más económicos y sintéticos.

Practica:


Don Anulfo Troncoso, aprendió a trabajar el cuero a través de la enseñanza de su familia, quienes en gran parte trabajan la soga. "Yo vengo de familia de campo, entonces toda la vida ha sido así, porque si querías tomar un caballo, (...) tiene que ser con soga y los viejos de antes empezaron a aprender y empezaron a trasmitirle a uno y así fue (...) mi papi era soguero y también la familia de nosotros, todos trabajamos en soga (...) Mi papi le enseño a Chicho (primo) y Chicho me paso un poco a mí, así es la cosa (...) Tallo Orellana también me enseño a mí" (A. T.).

Como nos indica don Anulfo, toda la gente que trabaja y vive en el campo tiene conocimientos en el trabajo en sogas, ya que es parte fundamental del trabajo que se lleva a cabo en tal contexto, principalmente durante las temporadas de invierno, donde los días son más largos y el tiempo es más lento. No es de ignorar que el trabajo en soga se está perdiendo por diferentes motivos, personas como don Anulfo (51 años), poseen el conocimiento del trabajo, pero sus hijos no, por lo que el conocimiento se estanca ahí.

"Como todo se va perdiendo, hoy día la juventud no se va pal campo y para que quieres soga si no te vas pal’ campo (...) Los campos se terminaron, se terminaron porque antes había un señor el dueño de casa, tenía cuatro hijos chiquititos, él mandaba, de grande vendieron, así es todo, todo se divide" (A. T.).

Para la elaboración de los trabajos, primero faena el animal como nos indica don Anulfo, después se tiene que sacar el pelo del cuero, lo que sería parecido a afeitarlo con un cuchillo. Para cortarlo hay que tener cuidado de no dejarle marcas con el cuchillo, por lo que se recomienda hacerlo a mano, ya que al estar trabajando con los tientos [tira delgada de cuero sin curtir que sirve para hacer lazos, trenzas, pasadores, etc. (RAE, 2013)], éstos corren el riesgo de cortarse. Para sacar los tientos o hebras hay que llevarlo a cabo con cuidado y precisión, ya que el objetivo es que éstos queden uniformes.

Trabaja el cuero de vaca, la parte más delgada es la de las verijas (bajo vientre). El equino se ocupa bastante, ya que éste da tientos más finos al contrario del vacuno que son más gruesos y por ende se utiliza para trabajos que impliquen mayor cantidad de fuerza. El caballo no es abundante, en cambio como nos comenta don Anulfo, vacas mueren todos los días en el matadero.

Según don Anulfo, La ciencia está en saber enredar los tientos, las trenzas, lo que no muchos sabrían hacer. Y que por el momento don Anulfo, utiliza la técnica para la confección de finos cinturones de hasta 36 tientos trenzados, lo que implica un trabajo más fino y complejo del material en comparación a la hechura de sogas.


Fuentes:


- Galindo L. (2004). Aisén y su Folclor, Fondo Regional de las Artes y la Cultura, Coyhaique Patagonia Chilena

  • Identificador SIGPA: CI1482
  • Documentador: Sebastián Miranda Saavedra / Ximena Mansilla Ossandón
  • Fecha de registro: 20-08-2013
  • Tipo: Cultor individual
  • Género: Masculino
  • Comuna: Cochrane
  • Region: Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo
Ubicacion
Fotografías