Elena Enedina Oyarzo Ojeda

Tejedora a telar / Textilería

cultor individual
Documentado por: paz jones

Reseña

"Desde mis primeros años observé a mi mamá dentro del proceso productivo, más adelante lentamente, incentivada por ella, comencé a participar en escarmenar pequeñas cantidades de lana, intentos de hilar en uso, sostener la madeja para hacer los ovillos, ayudar en el hundido a pasar los ovilles, recolectar hojas, flores, corteza, barro para teñir el hilado (robo, liaba: de color plomo y negro). Luego en mi crecimiento entre los 6 a 10 años, faltaba al colegio rural, ya que participaba como ayudante de mi mamá cada vez que armaba un nuevo urdido, ya mejoraba mi técnica de hilar y a torcer dos hebras en uso, ayudaba a colocar tonones en el urdido, aprendí a corregir errores y tejía de trama. De 12 a 15 años, ya adquirí más seguridad en todos los procesos, era capaz de llevar a cabo sola el trabajo desde el urdido hasta terminar un tejido, comencé en esos años a aprender diseños nuevos como por ejemplo: el ñimin en la alforja, esto fue difícil ya que mis maestras (madre y tías) no me permitían errores, aquí mi mamá me dedicó más tiempo para enseñarme el laboreo hecho manualmente. Desde los 15 hasta los 17 años aprendí el tejido de tres tonones, observaba a mi mamá cómo se concentraba y no permití interrupciones para no equivocarse, un error significaba desarmar todo, miraba y aprendía la forma y cómo aplicaba la tabla numérica memorizada para hacer los cuatro cruces diferentes en el hundido. Al ver que ella le enseñaba a otras mujeres pensé que yo Igual podía y le pedí que me enseñe la continuación de otros puntos, fue muy difícil, más complejo, fue llevar o tomar en cuenta una nueva tabla numérica al tejer a la trama, ya que cada tonón se enumera y se levanta individualmente sin equivocarse, en la cuenta que se repite durante todo el tejido. La única manera de adquirir seguridad fue a través de la repetición de este tejido de los tres tonones.

A los 18 años de edad fui premiada por mis tejidos en diseño williche, en un concurso organizado por los comités de pequeños agricultores y el indap de la comuna de los Muermos, en el año 1968. Entre los 20 a 23 años tomé un curso de capacitación, en la especialidad de tejido a telar semi-industral, en el instituto de educación rural en la localidad de Santa Ana en Santiago(1970-1972). Posterior a los 27 años (1977) trabajé en Melipilla, guiando y enseñando el arte textil a trabajadores del PEM, luego regresé después de tres años a Puerto Montt, en un taller de tejido a telar particular para mujeres de Angelmó.

Seguidamente dicté clases en el instituto técnico Techo Para Todos en Puerto Montt, en taller de telar, para adultos y adolescente, el que dependía de la iglesia católica, posteriormente Salesiano.

En 1985, adquirí un pequeño local en Angelmó, donde vendo mis tejidos, simultáneamente a esto en 1990, en adelante comencé a trabajar enseñando tejido a telar con programas gubernamentales, PRODEMU, INDAP, PRODESAL, CONADI, CONSULTORAS y hasta la fecha he dictado clases de diseño y tejido a telar williche para comunidades y asociaciones Indígena de la décima región, exponiendo además en diversas ferias de la región.

Por último, mantengo el legado de mi madre, abuela, tías, familia en general, quienes han transmitido este arte textil williche no sólo en el corazón de nuestra comunidad rural sino que la hemos enseñado a sea para mujeres campesinas, indígenas, profesores, educadores tradicionales mapuche, para que sean estos conocimientos trasmitidos a futuras generaciones.

La relevancia del tejido a telar en tres tonones, en esta zona williche se basa no solo en la memoria del pasado sino en la proyección de nuestros conocimientos identitarios desde nuestra cultura ancestral, ya que es una técnica textil que ha venido desapareciendo lentamente, a través, de los años a causa del desuso de las prendas en las tejedoras aplicados a sus diseño ( ejemplo el wiñe o pantalón de hombre, reemplazada por telas de fábrica); los chales de mujeres reemplazados por abrigos, chaquetas y parcas; agréguese a lo anterior la introducción de telares modernos a cuatro pedales. Todo lo anterior, refleja que los procesos de modernización en la región y el país, van borrando los saberes ancestrales.

En lo que respecta a innovación cultural textil, se han aplicado diseño tradicionales en la construcción de pieceras de 1 plaza y media y dos plazas, cojines, echarpes de varias medidas, combinando con ello, elementos de la modernidad con lo ancestral, todo lo anterior para proyectar y preservar lo williche y su particular identidad, bajada en la memoria de nuestros antepasados.

  • Folio CNCA: 2836

  • Tipo: Cultor Individual

  • Fecha de registro en SIGPA: 04-08-2016

  • Género: Femenino

  • Ubicación: Región de los Lagos - Puerto Montt

  • Fecha de nacimiento: 27/06/1950

  • Lugar de nacimiento: Los Muermos

  • Dominios específicos: Tejedora a telar / Textilería

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    cooperaron con este registro

    Jorge Maldonado Soto
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