Audolina Orellana Troncoso

Confección de vestuario / Talabartera

cultor individual
Documentado por: Macarena del Rosario Pérez López

Reseña

Audolina Orellana Troncoso, nació en Valle Simpson el 20 de abril de 1942, después se trasladó a la cuidad de Cochrane donde ha vivido desde entonces. Los abuelos de la señora Audolina llegaron del norte, su abuelo era de Los Ángeles y su abuela de Río Bueno y recuerda que éstos se vinieron después de la guerra.

“Después que mi abuelo volvió de la guerra, mi abuela tenía dos bebés, dos chiquititos, mi abuela era jovencita, mi abuela era alemana. (...) De ahí se vinieron ellos por la Argentina, porque mi abuelo tenía harto capital, entonces se vinieron por la Argentina, salieron por los Andes dieron la vuelta, demoraron, en 3 años, 4 años llegaron a Balmaceda en 1905, mi papá nació el 14’, nació en Balmaceda, el año 14’, ya mi abuela tenía... también ellos eran 14 hermanos” (A. O.).

Su padre, como cuenta, nació en Balmaceda, aventurero y amante de las carreras de caballo, se asentó en Valle Simpson junto a su familia y después de estar ahí un tiempo decidió irse al sector del Baker.

La señora Audolina, viene de una familia de diez hermanos, todos criados en el campo, lugar donde aprendió desde los 7 años a bordar, tejer y curtir cuero, además de todas las tareas desarrolladas por los hombres como carnear un animal, enlazar y todas las tareas necesarias para vivir en el campo de la región de Aysén. Nos cuenta que cuando vivió ahí, mientras los hombres jugaban truco ellas bordaban a la luz del candil, para hacer más cortas las noches de invierno.

Trabajó doce años en la cárcel de Cochrane, en la cocina, después se compró una máquina para tejer, sin saber cómo funcionaba, la mandó a encargar a Japón, una vez que llegó su máquina, aprendió a tejer con ella, vendía chalecos a todo el colegio, le fue bastante bien, así que después se compró una máquina de coser industrial.

La señora Audolina, se casó en 1962, un 20 de octubre con don Eulogio Gallardo, de cuyo matrimonio nacieron 4 hijos, Nelson, Celso, Ada y el mayor de sus hijos, que no tuvo nombre ya que falleció de bronconeumonía al trasladarlo de Cochrane en avioneta para llevarlo al hospital de Chile Chico.

Hoy en día, la señora Audolina trabaja en casa, vive de la curtimbre de cueros, un trabajo que cada vez es menos practicado, siendo ella una de las pocas mujeres que curte cuero en la zona del Baker.

Para la elaboración de sogas se utiliza cuero de distintos animales, especialmente de vacuno y “yegüerizos”. Se desarrolla la confección de aperos para la cabalgadura y para dominar el ganado. Galindo (2004), indica que los sogueros elaboran lazos, riendas, taleros, chiguas, maneas, trabas y otras sogas.

Para la elaboración del lazo por ejemplo, es necesario contar con un cuero de vacuno, el cual se obtiene desollando a un animal, lo que se denomina cuerear. El cuero en un principio se debe orear o se tapa con excrementos de vacuno para otorgarle elasticidad. Luego con un cuchillo pequeño y filoso, el cual se llama soguero, se cortan varias tiras anchas y largas, las que se denominan lonjas. Estas se estiran y atan en los extremos para luego quitarles el pelo. Luego se debe sobar, que es la acción de introducir la lonja dentro de un instrumento de madera denominado mordaza el cual a través del roce generara que la lonja se vaya estirando y poniendo más dócil.

Las tiras gruesas pasan a denominarse sogas y las finas, tientos. Los tientos se deben desvirar lo que significa que deben ser alisados en los bordes, posteriormente se unen dos o tres tientos y se tuercen. En el caso de los lazos, éstos se construyen con cuatro u ocho tientos. "(...) Una vez trenzado se le coloca la argolla y en el extremo opuesto, la presilla. Se deja secar y se matea, es decir, se restriega furentemente contra la corteza de alguna mata, generalmente calafate o chilco. La sustancia vegetal le otorga brillo y lo vuelve impermeable al agua (...)" (Galindo, 2004, p. 72) Galindo (2004), plantea que para mantener sobados o maleables los lazos y sogas, recomienda –según los sogueros- engrasarlos con grasa cruda o restos de pana.

En la actualidad la soguería se encuentra en riesgo de desaparecer, porque los objetos producidos a través de esta técnica se han ido volviendo irrelevantes con la llegada de automóviles y el uso de sogas o piolas, de materiales más económicos y sintéticos.

La especialidad de doña Audolina Orellana, es el trabajo en cuero. El proceso, desde que pone el cuero al agua y está listo para ser usado como materia prima en la confección de algún elemento, toma aproximadamente 2 meses.

Para doña Audolina Orellana, el proceso comienza cuando se carnea el animal, faena en que debe tener un cuidado especial para que el cuero no se manche con sangre, después de esto, saca el cuero sin usar cuchillo, lo saca tirándolo, luego lo remoja en agua fría por 15 o 20 días; le saca el pelo y coloca el cuero en la corriente del río, también realiza esta labor colocando el cuero en ceniza, bien enjabonado para que salga el pelo de raíz, pero esta última técnica genera un olor putrefacto por la descomposición. Estas técnicas no las lleva a cabo en la temporada de invierno debido a que el agua se escarcha.

Una vez remojado el cuero no lo curte, lo soba, [“Manejar y oprimir algo repetidamente a fin de que se ablande o suavice.” (RAE, 2013)], y le agrega sal, luego de eso lo estaquea y lo deja secar. Una vez seco el cuero, puede hacer varios trabajos, como por ejemplo, pierneras, las que hace de chivo o de nonato, ya que el cuero es más delgado y no incomoda su uso.

Para hacer soga no curte el cuero, lo soba a mano, el cuero de vaca lo usa para hacer cuerdas, sogas, bozal, ya que es más grueso, el cuero de yegua es más fino, de esta saca tientos (hebras) para hacer trenzas o terminaciones más finas como para tapar botones, etc.

Con un trozo de cuero cuadrado de 2 cm. aproximadamente, con un pequeño agujero en el centro confecciona una herramienta para sacar un tiento con una dimensión uniforme, estando húmeda la lonja (tira de cuero) más fácil saca el tiento. Una vez cortado éste lo “desvira” (saca la orilla por un lado y después por el otro) para que quede parejo.

Hoy en día el trabajo de curtimbre de cuero y los derivados de este, como la soguería, son prácticas cada vez más escasas, ya que por una parte, las nuevas generaciones no tienen interés por aprender estas manifestaciones, tampoco existe una preocupación por parte de la gente, por el uso de la soga u otros derivados del cuero, ya que las sogas plásticas han ocupado su lugar y por último y según palabras de la señora Audolina, la soga estaría destinada a desaparecer, ya que no hay vacas y a los campesinos ya no les quedan animales, el valor de los animales ha bajado y el campesino ya no puede vivir del campo, de la ganadería...

“Si no hay vacas para que queremos sogas, si no hay caballos para que queremos sogas...” (A. O.).

Fuentes:
- REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA – Vigésima segunda edición, www.rae.es Consultado 15 de Julio, 2013.
- Galindo L. (2004). Aisén y su Folclor, Fondo Regional de las Artes y la Cultura, Coyhaique Patagonia Chilena.

  • Folio CNCA: 1522

  • Tipo: Cultor Individual

  • Fecha de registro en SIGPA: 22-08-2013

  • Género: Femenino

  • Ubicación: Región de Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo - Cochrane

  • Fecha de nacimiento: 20/04/1942

  • Lugar de nacimiento: Valle Simpson

  • Dominios específicos: Confección de vestuario / Talabartera

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