Sindicato Trabajadores Ind. de Pescadores Artesanales Caleta Boca del Rio Maipo

Pesca artesanal

cultor colectivo
Documentado por: Dirección Regional Valparaíso

Reseña

A 4 km del Puerto de San Antonio, en la provincia del mismo nombre y en el límite sur de la localidad de Llolleo, junto a la desembocadura del Río Maipo, se encuentra “Boca del Maipo”: una caleta histórica, la primera en surgir en San Antonio, incluso antes de la construcción del puerto, a fines del siglo XIX. Caleta donde aún se realiza el oficio de pescador artesanal tanto en el estuario del río como en la orilla de la playa y, donde durante siglos, se ha cultivado el arte de pesca Chichorro.
A lo largo del tiempo, el relato fundacional de los pescadores artesanales que hoy viven y han heredado el arte de pesca Chinchorro de sus antepasados, cuenta que Boca del Maipo como caleta se habría gestado alrededor de 1865 con un grupo de pescadores artesanales que llegó hasta el territorio en balsas, desde el norte por la costa, escapando de un conflicto político para refugiarse en la desembocadura del Maipo. Gran parte del territorio de San Antonio pertenecía a la familia terrateniente García Huidobro, fundo “La Boca”, llamado así por comprender la desembocadura o boca del río Maipo, era parte de la propiedad comprendida. Los pescadores refugiados en este lugar fueron tres familias, los Duarte, Ortiz y Quiroz, quienes deciden organizarse para trabajar la pesca y tomar el terreno. Tras años de tensión y disputa sostenida con la familia García Huidobro por el territorio, los pescadores establecen una pequeña caleta y adquieren la propiedad del terreno de la desembocadura del Río Maipo, territorio vigente hasta el día de hoy en su articulación y forma de vida.
La comunidad que vive en torno a la pequeña caleta de 170 pescadores artesanales y un muelle flotante, perteneciente a la localidad de Tejas Verdes, en Llolleo. La población está limitada al sur por el estuario y desembocadura del Río Maipo, donde se encuentran reservas naturales ricas en fauna y flora nativa, zona de avistamiento de aves acuáticas y migratorias y frontera natural que separa al barrio de la comuna de Santo Domingo. Por el norte es limitada por calle El Estero. Por el oriente la población se traza desde la calle Arrayán y hasta el borde costero en el poniente.
La población se conforma de alrededor de 200 familias que, en su mayoría, se estructuran en torno a la pesca y oficios derivados, sean estos pescadores artesanales y rederos. En este sentido, la pesca artesanal representa, mayoritariamente, el único recurso económico de subsistencia para las familias que componen la comunidad desde sus orígenes hasta hoy.

Los pescadores artesanales de la caleta Boca del Maipo sostienen que el arte de pesca Chinchorro hereda características de técnicas de pesca precolombinas recibidas de dos culturas del territorio costero del país, la cultura Chinchorro y Aconcagua.
Los primeros registros que existen del arte de pesca Chinchorro datan de 5.000 A.C, pertenecientes a la cultura Chinchorro. Pescadores, cazadores y recolectores que habitaron la costa árida del desierto de Atacama entre el 7.020 y el 1.500 A.C, asentados desde el Puerto de Ilo en el sur de Perú, hasta Antofagasta en el norte de Chile. Su núcleo estuvo en la actual ciudad de Arica, en Isla Camarones, habitando también los valles de Lluta y Azapata. Se les ha denominado Chinchorro como asociación a la playa homónima donde en 1971 se hallaron las primeras momificaciones de esta cultura.
Sobre las influencias de la cultura Chinchorro en este arte de pesca, los pescadores de Boca del Río Maipo sostienen es su relato fundacional sobre esta tradición de pesca que “viene de los indios del norte, llegó hasta acá hace millones de años”. Aún cuando no pueda acreditarse relación entre las técnicas de pesca de la cultura Chinchorro y el arte de pesca desarrollado en la caleta Boca del Maipo, para los pescadores constituye una especie de pilar de orden mítico, que da sentido a los orígenes de su oficio desde la ancestralidad, reconstruyendo el vínculo entre hombre, trabajo y naturaleza desde tiempos inmemoriales.
Desde una perspectiva vinculada al territorio, el topónimo Llolleo encuentra su origen en la Cultura Aconcagua del período Agroalfarero Intermedio Tardío (en su denominación regional), últimos pescadores indígenas en habitar el estuario y desembocadura del río Maipo. Denominaron su territorio como Llollewe que en Mapudungún, su lengua nativa, significa Lugar de Redes (Llolle=red, We=lugar). Como expresan los pescadores de la caleta, el arte de pesca Chinchorro sería heredera de la tradición de pesca de la Cultura Aconcagua, grupo que habitó el Valle Central de Chile desde los ríos Aconcagua al norte y Cachapoal hacia el sur en un período temporal que comprende entre el 900 y el 1536 D.C. Y la zona litoral de Chile entre los ríos Petorca y Cachapoal, sector costero comprendido por Algarrobo, El Quisco, Llolleo, El Tabo, Las Cruces, Rocas de Santo Domingo, Cartagena y en el área de El Convento y Tejas Verdes. Este asentamiento tuvo un período extendido entre el 900 al 1470 D.C. hasta la llegada de los Incas. En la colonización, los españoles se encuentran con un población Aconcagua influenciada por la cultura Inca, la llegada de los españoles inició la desaparición de los nativos de la zona.
Se han encontrado importantes hallazgos de la presencia de la Cultura Aconcagua en la desembocadura del río Maipo, lugar donde hoy se encuentra ubicada la caleta, y en el humedal el Yali. En algunos de estos sitios arqueológicos se evidencia el uso y fabricación de utensilios como puntas de proyectiles de diversos tamaños, hachas, raspadores, elementos de moler, pulidores de ceniza y pesas de red de pesca. Este último utensilio, para los pescadores de Boca del Maipo, es un traspaso directo de la cultura Aconcagua al arte de pesca Chinchorro.
Desde los inicios de la caleta hasta hace diez años atrás pescadores utilizaban “retaleras”, o pesos de red de pesca. Piedras que se utilizan como peso o “muertos”, encabalgadas a la cuerda o beta de la red, dispuestas a una distancia de cuatro pulgadas aproximadamente una de la otra. Éstas eran redondeadas y acinturadas, picadas un lado y otro del borde de la piedra, para evitar que la cuerda se deslice por el contorno de la piedra al ser amarrada. Actualmente ya no se utilizan retaleras en el encabalgue sino plomo, sin embargo, los pescadores de La Boca teniendo un territorio común como base, ven en el uso y fabricación de este utensilio una familiaridad y herencia, en apariencia, fabricación y uso, con las encontradas en los estudios arqueológicos de la Cultura Aconcagua.

  • Folio CNCA: 2690

  • Tipo: Cultor Colectivo

  • Fecha de registro en SIGPA: 05-05-2016

  • Ubicación: Región de Valparaí­so - San Antonio

  • Composición: Mixto

  • Dominios específicos: Pesca artesanal

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