Carpinteros de Ribera del Cutipay

Carpintería de ribera

cultor colectivo
Documentado por: Luna Meza Urrutia

Reseña

El colectivo de carpinteros de ribera del río Cutipay está compuesto básicamente por tres hermanos constructores de embarcaciones de madera a la usanza tradicional de la zona centro-sur de Chile, por lo que su vinculación ha sido un proceso que se ha generado en su devenir histórico en el que se han asociado para realizar su oficio. El aislamiento del lugar donde viven ha sido un factor connatural para crear esta asociatividad. Los únicos criterios que han considerado para conformarse han sido el conocimiento, las habilidades y la disciplina aplicados en el oficio. Durante el transcurso de más de 40 años de trabajo continuo han incorporado a diversos aprendices, cuya condición es vivir cerca del astillero ya que este está ubicado en un sector bastante aislado y de difícil acceso. En la actualidad están en ejercicio como ayudantes aprendices, un cuñado y un hijo, exigiendo estos mismos criterios más bien laborales, cuyo celo ha creado el prestigio de este colectivo de carpinteros de ribera que se ha extendido considerablemente hasta Queules por el norte y Aysén por el sur de Chile.

Los Villanueva aprendieron su oficio mediante ensayo y error de manera autodidacta y llevan construyendo embarcaciones desde hace más de 40 años, inicialmente motivados por romper el continuo aislamiento en que se encontraban en el campo de sus padres, ubicado a orillas río Cutipay. Luego de construir sus primeros botes a remos fueron haciéndose conocidos por sus habilidades en el oficio de reparar y construir embarcaciones. En este camino fueron apareciendo los primeros pedidos de construcción de embarcaciones de los vecinos de su comunidad (la que hasta el día de hoy presenta dificultades de acceso y que hasta los años 90 solo se tenía acceso por vía fluvial), los que les permitieron ir creando, aprendiendo y probando diversas técnicas, materiales y diseños. De este modo, hoy poseen plantillas (moldes) escala 1:1 que han ido fabricando con el tiempo según las diversas embarcaciones que han ido diseñando y construyendo, algunas de las cuales han sido primero construidas y luego se han dibujado sus planos.

La alta calidad de sus particulares técnicas constructivas y materiales empleados en sus trabajos, ha sido apreciada por numerosos navegantes, cuyas embarcaciones construidas a orillas del Río Cutipay hoy surcan ríos y mares de regiones tan alejadas y disímiles como Corral, los Molinos, Chiloé, las Islas Guaitecas, Aysén, Queule y otras latitudes.

En sus inicios, los Villanueva construyeron embarcaciones a remo y a vela; en la actualidad, construyen embarcaciones con motor fuera de borda o centrado indistintamente, aunque si se lo piden, recuerdan perfectamente cómo construir varios modelos de naves a vela o remo. En realidad pueden construir cualquier prácticamente cualquier tipo de embarcación de madera.

Los hermanos Villanueva se dedican 100% a su oficio, trabajando de lunes a sábado en sus pedidos. Los clientes más habituales han sido y son los pescadores de las caletas vecinas como Los Molinos, Amargos, de la bahía de Corral, y como se vio, también de otras latitudes (Queule, Chiloé y Aysén). Otras embarcaciones son solicitadas por empresarios turísticos para el transporte de pasajeros o pequeños veleros tipo yate para lagos de la región o de regiones vecinas. Las cuatro décadas dedicadas al oficio les han permitido generar un fuerte vínculo con las comunidades de pescadores artesanales locales y de otras regiones.

A diferencia de los cultores de Chiloé del oficio de la carpintería de ribera, los Villanueva integran en sus prácticas técnicas provenientes del norte de Valdivia, tales como el uso de remaches de cobre, además del uso de otras especies de maderas nativas y exóticas (eucalipto, ciprés macrocarpa).

La carpintería de ribera es el arte y oficio de la construcción de embarcaciones tradicionales de madera. El elemento propuesto constituye un patrimonio cultural inmaterial dado que incluye conocimientos y técnicas ancestrales propias y adaptadas, referidas al diseño y construcción de embarcaciones de madera, tanto de uso marino como fluvial. Tales embarcaciones son fabricadas tradicional y principalmente con maderas de especies nativas propias de los ecosistemas boscosos de la selva valdiviana, tales como Pino Lleuque, Lingue, Mañío y Coihue, además de los inigualables Ciprés de las Guaitecas y Alerce. Estas embarcaciones son de diverso tipo según formas y uso a los que se les predestine y del diseño creado, desde botes a remo a lanchas para pesca o transporte de pasajeros, llegando a construirse en el Astillero Villanueva de Cutipay naves de hasta 16 metros de eslora. La alta calidad de sus particulares técnicas constructivas y materiales empleados en sus trabajos, ha sido apreciada por numerosos navegantes, cuyas embarcaciones construidas a orillas del Río Cutipay hoy surcan ríos y mares de regiones tan alejadas y disímiles como Corral, los Molinos, Chiloé, las Islas Guaitecas, Aysén, Queule y otras latitudes.

En el caso particular de la Familia Villanueva, las naves que construyen son todas de maderas nativas ensambladas y/o unidas con clavos de cobre que posteriormente son remachados con una pieza o cabezal de cobre aparte. Solo algunas piezas estructurales son unidas con pernos de acero para dar mayor resistencia mecánica a la embarcación.

ETAPAS DE CONSTRUCCIÓN DE LAS EMBARCACIONES

1) Definición del diseño de la embarcación en conjunto con quien la solicita.

2) Reunión de las maderas que se utilizarán en el proceso.

3) Lo primero que se construye es la obra viva o el casco de la embarcación y que será la que esté en contacto directo con el agua. Esta consiste en lo siguiente: Selección de la quilla, roda, codastes y las plantillas adecuadas al pedido. Unión de la quilla (columna) con la roda y los codastes de proa y de popa ayudados de las plantillas para observar su correcta ubicación y centrado. Posteriormente se instalan las cuadernas (costillas) y los tablones laterales. Durante todo el proceso se ha calculado, medido, presentado, instalado y acomodado (cepillado u otra acción) cada una de las piezas de la embarcación, las que han ido siendo sujetadas mediante prensas y sargentos, ensambladas según corresponda o clavadas y remachadas con clavos y cabezales de cobre. Luego se procede a instalar el forro con tablas normalmente de Ciprés de las Guaitecas o macrocarpa o en su defecto otra madera nativa como Mañío. Cada pieza se introduce en sendos cilindros de fierro rellenos con agua, los que en posición diagonal son expuestos al fuego directo haciendo hervir la madera por al menos media hora. Aún calientes, se procede a colocar entre dos personas cada una de estas piezas de madera a lo largo de la estructura de la embarcación que ya posee una arquitectura y diseño definido al cual se acopla la pieza de madera, que posee ahora la flexibilidad suficiente como para seguir la horma sinuosa de la nave sin quebrarse, fijándose con clavos de cobre a la estructura base.

Una vez terminado el casco se procede al calafateo de la embarcación, que consiste en el sellado de los espacios que hayan quedado en la unión de cada pieza del forro que entrará en contacto con el agua mediante la incorporación a presión de una piola de algodón denominada pabilo. Antiguamente se utilizaba estopa de alerce para calafatear las naves. Luego del calafateo se sellan las uniones con masilla epóxica, la que una vez seca se procede a lijar y emparejar para finamente darla varias manos de pintura especial, terminando de esta forma el sellado del casco de la embarcación.

4) Después de terminado este proceso comienza la construcción de la obra muerta como se denomina a todas las secciones que no están en contacto directo con el agua: cabinas, cubierta, espejo y otras.

5) Finalmente se procede a “botar” la embarcación, es decir, llevarla e introducirla en el rio por donde luego llegará a su destino final. Es proceso es siempre un evento grupal y comunitario, que va siempre acompañado de algún rito de “bautizo” de la nave y de una serie de maniobras mecánicas que permitan desplazar por tierra la nave, generalmente es tirada a pulso o con la ayuda de una yunta de bueyes. Ahora la embarcación ya está lista para el servicio.

  • Folio CNCA: 2737

  • Tipo: Cultor Colectivo

  • Fecha de registro en SIGPA: 23-06-2016

  • Ubicación: Región de los Rí­os - Valdivia

  • Composición: Masculino

  • Dominios específicos: Carpintería de ribera

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  • Destacado Tesoros Humanos Vivos 2014

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    Jorge Maldonado Soto
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