Taba

"Juego tradicional de apuesta de la patagonia chilena, consiste en lanzar un hueso de vacuno adulto (astrágalo)con plantillas de acero acuñadas en sus dos caras contrarias, una mas larga que la otra, según en cual cara cae la taba se gana o se pierde, la cancha tiene unos 8 pasos de entre jugador y se hace en turnos de a dos, queda en cancha siempre el ganador, la persona encargada de mantener el juego y dueño de la taba es el coimero, quien no lanza el hueso, solo regula las condiciones y recibe un porcentaje de la apuesta.
La taba es un juego que ya se practicaba durante la época colonial, a mediados de 1800; era ampliamente aceptada entre los círculos lúdicos, sin embargo fue prohibida, por atentar contra el orden e inducir a costumbres malsanas para ganar dinero sucio. Lo cierto es que en nuestra Patagonia también hay elementos que enturbian la absoluta claridez del ejercicio de la taba al presentarse por ejemplo un coimero cargado o un pozo anómalo. En tiempos de los primeros poblamientos, a principios del siglo XX, los juegos de la taba despertaban tales pasiones, que a veces los hacendados apostaban campos y animaladas, quedando en la más completa ruina.
De todos modos, los taberos conocen de las pasiones que despierta el juego. Y la concurrencia ha aspirado incontables veces el aroma de lánguida felicidad que convoca el juego. En nuestras tierras ayseninas la taba se la juega regularmente, en especial cuando llega el sol de la primavera, en tardes relajadas de señaladas de tercer día, o simplemente durante las celebraciones familiares o ramadas dieciocheras. En los funerales, los parientes y amigos deben acompañar el alma del muerto en su último viaje y el juego ayuda a que el alma se separe del cuerpo y se vaya al cielo. Toda la ceremonia y en especial el juego se practica cerca del cadaver que yace en su lecho ubicado al centro del cuarto. Los hombres se sientan en el suelo formando un círculo, arrojan las tabas por turnos y cuando alguno logra que la parte cóncava permanezca hacia arriba, se considera un buen augurio. Cada 1º de noviembre se efectúan tabeadas como una forma de rendir homenaje a los muertos.
Se juega entre 2 personas y se prepara un campo de juego que se caracteriza, especialmente, por un terreno blando y un poco húmedo llamado ""queso"". Este queso se divide en 2 partes, mediante una línea bien marcada. A partir de esa línea cada jugador debe tomar una distancia de aproximadamente 6 metros (en algunos casos es de 7 metros) con tablas a los costados (parecidos a los de la cancha de polo), se enfrentan y cada jugador toma su posición para lanzar la taba hacia el queso y debe pasar la línea hacia el lado contrario. Si no sobrepasa la línea, repite el tiro.( http://www.taringa.net/posts/info/1912404/La-Taba---Un-juego-criollo.html)
La técnica conlleva facilidad. Sin embargo, la táctica alimenta ciertos detalles que ameritan destrezas. Hay que arrojar la taba y hacerla caer con habilidad. El tabeador no agarra la taba, sino que la deposita en la palma de la mano extendida, lanzándola luego de recoger el brazo y adelantarlo. Frecuentemente, el hueso describe un radio de vigorosa elipse que permite alcanzar el objetivo (4, 5 ó 6 metros lineales) con o sin éxito. Al caer, los ojos contemplan el resultado de la postura, ansiosamente. Si cae de lado, se llama hueso. Cuando cae con la uña hacia arriba, es culo o macho. Cuando la uña toca el suelo y se apoya en él, es suerte; si se entierra, es taba clavada, pero es ahogada cuando cae clavada y con la punta del lado suerte tocando el suelo. Es normal que alguien de entre los presentes que desee ganar el derecho a jugar, pise con su bota o zapato la taba que cayó.
Lo esencial de las tabeadas lo constituye el objeto y el sujeto de la ceremonia. Más que deporte campero o competencia, la taba es ceremonia lúdica con convocatoria masiva, alentada por la posibilidad de ganar dinero. No existe (exceptuando carreras cuadreras o partidas de truco), configuración más pintoresca que estas tabeadas ayseninas, que se meten por el territorio con expectativas de diversión a ultranza, consagrando otra parte de nuestra identidad, férreamente adherida a nuestra vida.
No podemos dejar de mencionar el atractivo hecho de que, durante la época colonial, los juegos de la taba estaban absolutamente prohibidos en Santiago por ser focos de tensiones, maledicencias y desagravios. Mientras de un lado a otro del Mapocho, se enfrentaban dos bandos contendores para tirarse piedras (algunos morían), en los alrededores de estas sangrantes competiciones, se instalaban varios tabeadores, los que jugaban dinero en grandes apuestas, a riesgo de que los metan a los cepos de mazmorras malolientes e inmundas. El juego venía del nuevo mundo y era muy bien aceptado por los criollos, mestizos, indios y todo tipo de personas. En Aysén, obviamente, al jugarlo, el juego también es, como las carreras, absolutamente ilegal (Anónimo, 2010). Juego de apuestas que esta relacionado con las carreras a la chilena."

"Juego procedente de España, la que a su vez, lo heredó de los griegos.(2) Plath (1994) sugiero que el juego existía en Chile durante el tiempo de la colonización y que en estas tiempo, fue jugado por los araucanos, quienes utilizaban el nombre Tafán por el juego. Después, fue adoptado por los colonizadores.

ORIGENES DE LA TABA EN CHILE:
En el campo, cerca del jolgorio de la primavera, cuando la nieve ya se ha ido y el hembraje deja asomar con soltura suculentas redondeces, los grupos de camperos se vuelven juntos hacia la rueda del juego, en el rudo comentario de jornadas imposibles. Entonces comienzan a oírse en los fogones los preparativos para la mixtura de los licoreos y de las tortas fritas chirriando en las sartenes. Vaso afuera salen entre las manos oscuras de los hombres cansados, con sed en la garganta seca por el polvo de las tropas. Desde ahí asoman todos los deseos mientras crepitan los leños rojos del fogatón. Pero hay uno que pugna con fuerza adelantarse a todos los otros. Es el deseo de la taba, el hueso rey de las celebraciones camperas.
El escenario de la taba se cubre de honores cuando el gauchaje se deja estar en el adormecimiento de las pasiones, rumbo al ganar o rumbo al perder. Para jugarla se emplea el hueso astrágalo de un caballar, que corresponde al de la articulación de la rodilla. A la pieza elegida de esa manera se le seca y limpia convenientemente, se le adosan algunos fierros con remaches especiales, y a veces se le esmalta o se le pinta, de acuerdo al ingenio del gaucho tabeador."
"Anónimo (2010) La taba aysenina: culo o muerte. En: Diario el divisadero. Publicado el 10 de mayo de 2010. Consultado en: http://www.eldivisadero.cl/noticias/?task=show&id=21862 el 26 de abril de 2013.
Galindo, Leonel (2004). Aisen y su Folclor. Coyhaique, Patagonia Chilena, financiada con el aporte del Fondo Regional de las Artes y la Cultura.
Plaste, Oreste (1994). Origen y Folclor de los Juegos en Chile. Editorial Grijalbo, Stgo. de Chile."

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