Soguería

La soguería tiene directa relación con la actividad rural y ganadera, y el uso del cuero crudo da por resultado las distintas riendas que son utilizadas por los arrieros. Para hacer soga no se curte el cuero, se soba a mano, el cuero de vaca se usa para hacer cuerdas, sogas, bozal, ya que es más grueso, el cuero de yegua es más fino, de este saca tientos (hebras) para hacer trenzas o terminaciones más finas como para tapar botones, etc. Con un trozo de cuero cuadrado de 2 cm. aproximadamente, con un pequeño agujero en el centro confecciona una herramienta para sacar un tiento con una dimensión uniforme, estando húmeda la lonja (tira de cuero) más fácil saca el tiento. Una vez cortado se “desvira” (saca la orilla por un lado y después por el otro) para que quede parejo. Hoy en día el trabajo de curtiembre de cuero y los derivados de este, como la soguería, son prácticas cada vez más escasas, ya que por una parte, las nuevas generaciones no tienen interés por aprender estas manifestaciones, tampoco existe una preocupación por parte de la gente, por el uso de la soga u otros derivados del cuero, ya que las sogas plásticas han ocupado su lugar.
Los sogueros se dedican bordar, tejer y curtir cuero, además de todas las tareas necesarias para vivir en el campo como carnear un animal y enlazar.

Los pasos para el proceso de elaboración de sogas son:
• Cuerear: dentro del proceso del carneo de un animal, para la soga, de preferencia una yegua. Cuerear significa sacar a tirones en el caso de la yegua, con cuchillo en el caso de la vaca, de la que se usa la parte de la guata (vientre). De manera que no queden marcas en el cuero que luego al trabajarlo se corte o debilite. De la yegua se usan los costados, de la que luego se obtienen lonjas.
• Lavado: luego de extraída la lonja, ésta se lava en aguas corrientes, esto se realiza en verano, idealmente por 20 a 22 días en un río. Este proceso no deja olores fuertes en el cuero, a diferencia del lavado con jabón que se hace en invierno.
• Inmediatamentecuandoseretiraelcuerodelaguaselesacaelpelo.Seestiranyatanen los extremos, con ayuda de un alambre, cuidando de no rayarlo.
• Acto seguido, se estaquea: esto es dejarlo tenso en una pared donde tenga ventilación normal, pero no fuerte, ni de viento, ni de calor, ya que al acelerar el secado el cuero se triza, se deja ventilar por 2 semanas.
• Sacar lonjas (tira larga de cuero), la mejor se obtiene de la oreja hasta el anca, muslo del animal, ya que del costado se obtienen 3 y la del centro es la mejor por ser más larga y pareja en grosor. La parte del vientre es más fino y disparejo y el lomo es más parejo, pero más grueso. Por lo que depende de la pieza que se requiere fabricar, el corte que será más apropiado, pero el óptimo, es el del costado.
• Sacar hollejo y lijar: retirar las partes sobresalientes del cuero, dejándolo liso.
• Enjabonado: usando jabón de ropa en barra se le pasa al cuero para que se suavice y 
humedezca en “su punto”, es decir una lubricación que permita maniobrabilidad.
• Sacar tiento: en el caso del trenzado, un tiento es una tira delgada y larga, un conjunto de ellos se trenzan con distintas técnicas y complejidades. Se corta con un cuchillo muy 
afilado, tensando el cuero. Si las tiras son gruesas se denominan sogas directamente.
• Desvirartientos:seleretiranaltientoloscantoscon(bordesirregulares),demaneraque 
al trenzarlos no se tuerzan.
• Trabajo: puede ser tejido o trenzado: tejer una sortija; trenzar: depende de la cantidad tientos (mientras más tientos más complejo el trenzado y más fina la obra final) y la forma del trenzado: espiga/pluma; forma de la soga: tableada/cuadrada/redonda. En el caso de los lazos, éstos se construyen con cuatro u ocho tientos.
• "(...) Una vez trenzado se le coloca la argolla y en el extremo opuesto, la presilla. Se deja secar y se matea, es decir, se restriega furentemente contra la corteza de alguna mata, generalmente calafate o chilco. La sustancia vegetal le otorga brillo y lo vuelve impermeable al agua (...)" (Galindo, 2004: 72)
• Galindo (2004), plantea que para mantener sobados o maleables los lazos y sogas, recomienda – según los sogueros- engrasarlos con grasa cruda o restos de pana.

La precisión de “cuero crudo” lo diferencia de la mayor parte del cuero que se usa curtido, proceso que a través del cual se evita la putrefacción del cuero del animal, normalmente por la aplicación de un químico. El cuero que se utiliza para la elaboración de soga tiene otro tratamiento, ya que si fuera curtido el trenzado o tejido se soltaría y no cumpliría su rol, que debe ser sobre todo firme y duradero. Su uso se ha ampliado a los accesorios, aunque originalmente tenía un rol netamente funcional en las tareas del arreo de vacunos y apero (indumentaria) para montar el caballo.

Para la elaboración de sogas se utiliza cuero de distintos animales, especialmente de vacuno y “yegüerizos”. Se desarrolla la confección de aperos para la cabalgadura y para dominar el ganado.
Partes del Apero Gaucho
 comprende las piezas siguientes en orden de colocación sobre el lomo del caballo:
• Sudadera o jerga que la reemplaza. Se coloca sobre el lomo del animal para que al sudar el caballo no moje la jerga.
• Jerga o matra. Paño muy grueso que se pone sobre la sudadera y debajo de la carona.
• Carona lisa. Pieza grande de suela o cuero crudo que se coloca entre la jerga y los bastos.
• Lomillo o bastos. Para defensa de los bastos, entre éstos y la encimera suele ponerse un 
cuerito de cordero cuadrado de más o menos cincuenta centímetros de lado con la cara 
hacia abajo.
• Cincha con su correspondiente encimera y correones, de la que penden las estriberas y 
estribos. Antiguamente se usaba colgar estos últimos del lomillo o de los bastos. Este 
conjunto de piezas sujeta los lados y las piezas colocada anteriormente.
• Conijillo. Prenda que va sobre la encimera y los bastos del recado y ofrece mayor blandura 
al asiento del jinete. Pueden ser mantas de lana.
• Sobrepuesto. Se coloca sobre el conijillo para evitar el calor. Es de cuero liso, curtido, que 
por lo general es de carpincho o capibara.
• Sobre-cincha, cinchón o pegual. Larga y angosta tira de cuero que asegura las dos últimas 
piezas. Suele llevar una argolla, o esidera.
• Freno, cabezadas, riendas, bozal o bozalejo, fiador, pretal, maneador, cabestro, rebenque, 
manea y lazo completan el apero. Ahora se suele usar como mandil dos almohadillas pequeñas, algo mayores que el tamaño de los bastos, unidas entre sí por dos tientos o cintas en la parte superior. Dícese también apero por los arneses para los caballos de tiro.
• Galindo (2004:134), indica que el apero se referirá especialmente al equipamiento para la cabalgadura, donde se identifica:
• Riendas: objeto imprescindible en la conducción y control del caballo de montar. Éstas se dividen en:
• Patas de rienda, que son dos cuerdas de cuero trenzadas o cosidas, prendidas al freno de la cabalgadura a través de la presilla, elemento que se usa en otros aperos.
• Cabezada, consta de varias partes: la testera, que las correas que van puestas tras las orejas del caballo: la frentera que es una pieza colocada, de modo horizontal, en la frente del caballo y la cogotera, que es una correa que rodea el cuello del animal, específicamente la zona de la garganta y que tiene por función evitar que el animal atado a un palenque o a un varón o, se quite las mismas (palenque alude a un palo con dos ganchos en forma de horquetas, que se planta en el centro de un corral para atar todo tipo de ganado, existe también como estaca para atar caballos, pero el más común para este menester es el varón una vara larga, de unos cuatro a cinco metros de longitud y 40cm de diámetro, colocada horizontalmente sobre los postes enterrados, que reciben el nombre de horcones).
• Freno: es un elemento que se introduce en la cavidad bucal del caballo y puede ser metálico o de cuero. A los primeros se les denomina genéricamente frenos.

Respecto de la soguería podríamos distinguir 4 grupos a grandes rasgos dentro de la comunidad diferenciados por rango etéreo y esto cruzados por la vinculación al campo, al trabajo en el campo. Los mayores de 70 años vivieron en su mayoría una vida de campo y conocen y valoran los trabajos asociados a ella, en especial los cueros, como se le llama en general a la soguería.
Un segundo grupo que son los hijos de pioneros, de 50 años aproximadamente: quienes conocen por lo que hacían sus mayores, estudiaron y tienen otros oficios al del campo y si trabajan o se dedican a los cueros o al campo es de forma esporádica y/o complementaria; aquí se hacen presentes las manifestaciones artesanales, réplicas, miniaturas.
Un tercer grupo, personas de 30 años aproximadamente, quienes en su época de escuela tuvieron experiencia en talleres de manualidades y acercamiento a la manifestación de acuerdo a lo vigente que su entorno estuviera en el campo. Conocen, valoran, pero hay menos cultores en este segmento.
Y por último, se encontraron jóvenes de 14 a 22 años que están aprendiendo, interesados, proporcionalmente menos que la generación que los precede.
En general, el segmento bajo los 25 años de edad, sabe a qué se refiere el tema, pero nunca lo han practicado, en su programa escolar no se incluye y sus rutinas más alejadas del campo: largas jornadas escolares y cambio de hábitos, los que se estandarizan dados los medios de televisión, Internet, comunidades y juegos en línea.

El principal problema para la conservación y realce como patrimonio cultural de la soguería y el trabajo en cuero crudo en la cuenca del Baker es la baja en la actividad campesina, las personas cada vez tienen menos animales. “Si tú haces un lazo es para usarlo, no para dejarlo puesto en la pared por bonito” (Audolina Orellana, cultora Cochrane).

Otros riesgos sociales, culturales y medioambientales del elemento se producen por el uso de sogas de plástico y la menor cantidad de animales, disminuyen la demanda por soga. Pero a su vez los campesinos están más conectados con lo urbano y prefieren comprar las sogas que hacerlas ellos mismos. Es más barato y rápido conseguir sogas de nylon (plástico) que no se daña y no se la comen los perros.

La urbanización es otro factor ya que la soguería requiere de espacios no urbanos, más amplios para el trabajo dado el proceso de secado y los olores. Otro factor es la exigencia de sanidad, carneo y cuereo de animales. Uno de los factores que causa esto es el desfase entre la normativa sanitaria y ambiental vigente y la cultura campesina. Se les exige una serie de requisitos que no están en condiciones de cumplir o que de cumplirlos su actividad no sería rentable. Además, indican que los créditos que entregan instituciones estatales (como INDAP) tienen plazos de pago más cortos que los ciclos que requiere el campo, por ejemplo de un año, cuando requieres cuatro con una ternera.

Otro problema es la desvinculación de los cultores con los artesanos, diferenciándose estos últimos porque trabajan técnicas estandarizadas, como el uso del cuero badana por ejemplo. Los cultores no están interesados en ligarse con ellos, hay un desdén a su trabajo, ya que no sería hecho con pasión al oficio, si no con un interés predominantemente comercial.

También se ha encarecido la materia prima, los cueros de yeguas y vacas; antes era de un mismo animal que se mataba en el campo para comer, que se obtenía también el cuero. Hoy en día deben carnear en el matadero y los sogueros entonces pagan por los cueros, lo que encarece el valor del producto final.

Interés: el principal dice relación con la voluntad y amor a la enseñanza de la soguería, presente en todos los cultores, algunos incluso sin querer ser remunerados. Lo que sucede es que el soguero del Baker se enamoró de esta actividad desde niño, la descubrió, aprendió y se quiso perfeccionar cada vez más, desafiándose y dedicando largos días a esta actividad. Es por ello que tienen interés en que esto pase a otras personas, que lo tomen compromiso. Se han realizado talleres, por ejemplo el año pasado por PRODEMU donde Anulfo Troncoso fue monitor, pero las mujeres que se capacitaron no continuaron trabajando el cuero crudo, si no más las técnicas de trenzado.

Todos coinciden en que “se está perdiendo”, en el sentido que cada vez menos personas están dedicadas por completo al campo y por ende hay menos tiempo y necesidades de elaborar sogas, además de que las nuevas generaciones tienen otros intereses, pese a que se comparte la idea de que con un plan de acción puede realzarse a la soguería como un arte ícono de la zona, como en el caso de Cochrane y Bahía Murta.

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