Quema del Judas

Esta celebración se manifiesta a través de la quema de un muñeco de trapo, vestido con ropajes modernos como sombrero hongo, chaqueta y pantalón de tela. En su interior, Judas esta relleno de cuetes y petardos. Judas es colgado en una horca y luego quemado. Simboliza también la quema de los pecados. Judas el muñeco, es paseado por el lugar durante casi una semana, se pide monedas a la gente en honor al Judas, dichas monedas son puestas en el interior del muñeco.
Durante la quema del Judas las monedas son expulsadas a la calle y la gente se abalanza a recogerlas.

La Quema de Judas, como todas las fiestas cristianas, fue traída por los españoles de Islas Canarias a América. En Chile comenzó su desarrollo en la ciudad de Valparaíso y desde ahí se propagó hacia otros territorios. En la comuna de Doñihue se celebró durante mucho tiempo, pero hay que indicar que en la actualidad no tiene vigencia en la región. La Quema de Judas hay que inscribirla en el conjunto de actos rituales que durante el año ocupan la atención de los sectores populares. Desde la preparación para la fiesta de La Tirana, San Lorenzo, 12 de octubre, Navidad y Pascua de los Negros, aniversarios de los bailes religiosos, sin contar con actos imprevistos como funerales, constituyen momentos donde la economía simbólica del pueblo se expresa en toda su dimensión. (Guerrero, 2007, pp.72-73)



En esta oportunidad se conmemora la traición de Judas -haber entregado a Jesús a los romanos por treinta monedas de plata-, y se lo vuelve a juzgar y °castigar" simbólicamente, por su delito. La figura de Judas es materializada por un muñeco a quien se le acusa de traidor, traición que puede ser resignificada en el contexto actual. La quema de Judas es también entendida como la quema de los pecados.
EL mismo Oreste Plath (2009) describe el acontecer de la fiesta:
[…] el Domingo de Resurrección, después del mediodía, frente a la parroquia del pueblo, en una plazuela, se arma una horca; o, de una vereda a otra, por lo alto, se atraviesa un alambre que servirá para colgar a Judas Iscariote. También se habla de prendero o quemarlo. Judas es un monigote vestido a la moderna -chaqueta y sombrero hongo en el cual no se descuida ni el detalle del bigote. Esta representación del discípulo infiel está cohetes, petardos. Es un verdadero polvorín. Judas es montado en un asno para recibir el o del puebicr, después de algunas vueltas por La plaza, se ordena que se le cuelgue. En esta viene la apertura y lectura del Testamento de Judas. Testamento que está compuesto Ras de sabor humorístico. (Plath, 2009, p.226)





Referencia bibliográfica:

(2013) Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Inventario de Patrimonio Cultural: Región del Libertador General Bernardo O'Higgins. Obtenido de http://issuu.com/portalpatrimonio/docs/inventario_de_patrimonio_cultural

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