Cruz de Mayo

Esta celebración rememora el hallazgo de las reliquias de la Santa Cruz en el año 320, por parte de Santa Elena, madre del emperador romano Constantino. La conmemoración de esta reliquia tuvo un gran importancia en los primeros tiempos del cristianismo y fue uno de los grandes emblemas de la propagación de ls fe cristiana. Cosroas, rey de Persia, por ejemplo, llevó la Cruz a su paí­s y, mas tarde Heraclio la devolvió a Jerusalén. En Chile, la celebración de la Santa Cruz de Mayo tiene lugar el 3 de mayo en algún domingo de ese mes y es resabio de de la evangelización jesuita. Sin embargo, esta veneración aparece desde la más temprana presencia española en el territorio nacional.


La tradición del culto a la cruz la impusieron los misioneros hispanos quienes, desconociendo la lengua de los pueblos originarios, recurrieron a los símbolos para propagar su doctrina. Dentro de este contexto, en cada misión instalaron una cruz en un lugar visible, con el fin de inculcar la idea de Dios y el misterio de la redención. Al mismo tiempo, nombraron fiscales para que rezaran públicamente frente a esta cruz los días domingos y festivos. Con el tiempo, esta tradición se asentó al interior de algunas viviendas, donde durante el mes de mayo se adoraba a una pequeña representación de la cruz mediante el rezo del rosario, la recitación de letanías y Ruedas de Canto a lo Divino. La cruz es adornada con flores y otros adornos y es paseada por el pueblo en procesión con el fin de vanagloriarla. En la procesión, los grupos de vecinos pasan casa por casa recolectando víveres que posteriormente son donadas a un asilo u hospital. En las casas se celebra con el rezo del rosario y cantos a lo divino, además de mistela y “gloriao” (trago tradicional que se utiliza para despedir a los muertos).

Registros (29)