Carpintería de ribera

Es el arte y oficio de la construcción de embarcaciones tradicionales de Madera. Este oficio en el sur de Chile mezcla los conocimientos previos locales respecto de las condiciones de los mares, canales y fiordos australes junto al detallado conocimiento de las maderas de los bosques nativos, con la tradición europea, fundamentalmente la española. Involucra la reparación y construcción de botes, faluchos, lanchas, chalupas y barcazas de madera, cuya eslora generalmente no supera los 25 metros.

Es un oficio tradicional, generalmente heredado de generación en generación, presente en toda el área de influencia cultural de Chiloé, incluyendo la X, XI y XII regiones.

Los carpinteros de ribera son especialistas en la construcción artesanal de embracaciones de madera, una tradición artesanal de larga data, que manifiesta el mestizaje entre conocimientos y técnicas de origen indígena y europeo. Son maestros generalmente localizados en los litorales de regiones donde aún abundan los bosques nativos, dado que son estos ecosistemas lo que aportan las maderas adecuadas para confeccionar partes y piezas, como: quilla, roda, cuaderna, guardaplaya, codaste, espejo, entablado de casco y cubierta, mástil, botavara, bauprés, castillo y otras tantas piezas que requieren de un conocimiento acabado de las maderas que ofrece el bosque nativo.

Si bien sabemos que en el territorio se practicó una carpintería de ribera originaria, que cobró su mayor expresión en la afamada dalca huilliche y la canoa kawasqar, la actual carpintería de ribera es fiel heredera del oficio que nos heredara el mundo hispano de la colonia; la nomenclatura de partes y piezas da cuenta de ello.

Cárdenas, et al (1991) nos entregan la siguiente descripción sobre el proceso de transformación de la dalca, embarcación chona de tres tablones, hacía las embarcaciones chilotas actuales, durante el periodo colonial: “A comienzos del S. XVIII aparece con dos tablones laterales y, a fines de ese mismo siglo, se les agrega las falcas. Con estos cambios los laterales se enaltan, el casco se vuelve más ancho y adquiere una forma redondeada. En estas transformaciones se insertan los toletes o tarugos, en el borde, que actúan como chumaceras, para sostener un remo de brazos más largos que el anterior. También aparecen las velas y se le anexa un timón. En lo estructural, nace la falsa quilla, la roda, el codaste y la clavazón con tarugos o hierros. El avance formal hacia el bote europeo nos indica que estas modificaciones son influidas por la cultura náutica del conquistador.”

Esta herencia también comparece en algunos procedimientos técnicos propios del aporte postcolombino, como es la estructura con quilla, el modelado en caliente del entablado de casco y el estopado. No obstante, en Chile esta práctica ha desarrollado un proceso de conocimientos y técnicas propios, como respuesta a las particulares condiciones de navegación que imponen los litorales chilenos. Si bien, en el pasado hubo importante astilleros emplazados en las área próximas a las desembocaduras de los ríos Maule y Biobío, hoy la mayor parte de esta práctica tiende a localizarse en los litorales de Mehuín al sur, siendo Valdivia, Puerto Montt, Calbuco, Ancud, San Juan, Dalcahue, Quellón y Puerto Aysén, algunos de los centros más importantes donde es posible hallar exponentes de este oficio. En la actualidad este oficio y todos los conocimientos derivados de él, se hallan en creciente y grave riesgo de desaparición ante el reemplazo tecnológico introducido por la industria de embarcaciones de acero y fibra de vidrio.

La carpintería de ribera y las embarcaciones han sufrido muchas transformaciones a lo largo del siglo XX. La incorporación de nuevas tecnologías en las herramientas de trabajo y también en las embarcaciones han provocado cambios muy significativos, siendo especialmente relevante la llegada del motor petrolero, que vino a reemplazar la navegación a vela, basada en la propulsión del viento; lo que trajo como consecuencia el desuso de la lancha velera chilota.

Las embarcaciones fueron el principal medio de trasporte para los habitantes de la Isla Grande hasta la segunda mitad del siglo XX, manteniendo este status hasta la actualidad para las poblaciones de las islas menores del archipiélago; y por supuesto sigue siendo una herramienta de trabajo fundamental para las mujeres y hombres de mar que habitan el territorio insular.


Fuentes

Bibliografía

- Cárdenas, Renato; Catherine Grace Hall y Dante Montiel. 1991. Los Chonos y los Veliches de Chiloé. Ediciones Olimpho. Santiago de Chile.

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