Baile de los Negros

“Basada en la mezcla de sus tradiciones, a la cual se incorporó la religión Católica, se origina esta festividad. En la actualidad, cada tercer domingo de octubre, el pueblo celebra a "Nuestra Señora del Rosario" o "Baile de los Negros", el cual ha sido reconocido como Tesoro Humano Vivo. Su connotación africana se explica porque durante la colonización los españoles tuvieron un fuerte armado en Vichuquén, al cual trajeron esclavos promaucaes, originarios de ese continente. En un principio fueron varones los que participaron en esta danza, pero con el correr de los siglos en la actualidad la bailan solamente mujeres. La ceremonia se inicia con una misa en la mañana, la que luego da inicio a la procesión en la cual la Virgen es ubicada sobre una carretela adornada con flores por todo su alrededor, siendo paseada por el pueblo y seguida por su comunidad. Le acompañan las llamadas Indias, o Negras, mujeres que por manda o devoción se disfrazan con atuendos de color oscuro, adornados con cintillos, pulseras, collares y aros confeccionados preferentemente con monedas de color plata. Entre los devotos que también le acompañan están los Pifaneros que visten terno y tocan la pifana, instrumento de viento que llenan con chicha para producir sonido. Le siguen los Empellejados o Compadritos, hombres cubiertos con pieles de animales, con sus caras cubiertas por máscaras que cada uno crea. Ellos resguardan a la Virgen y le rinden un homenaje especial: en medio del baile hacen sonar sus espadas de forma cruzada frente a la santísima imagen en un gesto de devoción y gratitud. Una vez terminado el baile, y ya en el interior del Santuario, estos personajes continúan sus festejos en el patio conminando a los devotos y peregrinos a bailar tres pies de cuecas en homenaje a la virgen.”

“Los orígenes de esta fiesta popular datan de los primeros años de la Conquista, entre 1550 y 1600, luego de que se llevara a la capilla de Lora una imagen quiteña de la Virgen que, según la leyenda, desaparecía de la iglesia una y otra vez, para luego aparecer entre las comunidades indígenas. Entonces, para evitar nuevos “escapes” de la imagen, son los propios nativos quienes deciden llevarla en solemne procesión de regreso hasta su altar. Esta leyenda popular se encuentra hasta hoy inmortalizada en el frontis de la iglesia: “La imagen quiteña de la Virgen del Rosario fue encontrada por un misionero en medio del caserío indígena. El misionero la llevó de vuelta a la capilla, pero la imagen volvió a desaparecer una y otra vez, retornando misteriosamente al mismo lugar. Se cuenta que a la Virgen no le agradó la forma en que se la había llevado a la capilla así que fue necesario que los mismos indígenas la llevaran de regreso en una procesión. Y es recuerdo de este hecho que se siguió realizando esta ceremonia de cantos, danzas y vestimentas especiales.”


Referencia bibliográfica:
(2013, 10). Una peculiar fiesta religiosa, "El baile de los negros". Obtenido de http://www.chileestuyo.cl/historias-y-novedades-de-chile/la-peculiar-fiesta-religiosa-el-baile-de-los-negros-.html
Tesoros Humanos Vivos, Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, 2012 http://www.cultura.gob.cl/wp-content/uploads/2012/03/THV.pdf

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