Adoración al Niño Dios

El origen de la manifestación, tiene una función de religiosidad popular. Celebrado cada primer sábado después de Pascua de Reyes, reúne a diversos cultores de la zona y los alrededores para la realización de una adoración al Niño Dios. En tiempos pasados fueron los sacerdotes misioneros, en especial los padres jesuitas quienes convocaban a la comunidad a manifestarse en torno a esta devoción, como una de las formas de adoctrinamiento de los habitantes de la zona, durante las misiones estivales que desarrollaban. Su influencia se ha extendido fuera de sus fronteras, convirtiéndose en parte de una red cultural religiosa, social y folclórica, símbolo de una rica expresión tradicional dedicada a la devoción de la fe a través de la prosa y la música, siendo un testimonio vivo de una manifestación cultural de siglos que nació bajo el alero de las misiones jesuitas en la zona como un medio de evangelización, transformándose en un referente de lo que es el patrimonio inmaterial de Chile.

Registros (5)