Acordeón

Su presencia es común en Chile, al menos desde 1900, aunque se sabe que a mediados del siglo XX éste era ya un instrumento conocido en el país. Los acordeonistas son comúnmente de género masculino, que se especializan en tocar determinados géneros musicales acompañados de acordeón. Al respecto, un dato interesante: Bernardo O’Higgins fue uno de los primeros chilenos en poseer un acordeón. El acordeonista chileno destaca en la zona central por interpretación de la cueca urbana y campesina; en todo el territorio nacional el acordeonista aparece como un músico imprescindible en el acompañamiento de la canción mexicana (canción ranchera y corrido); el acordeonista también se le halla en Chiloé integrando tanto las bandas ceremoniales de pasacalle del cabildo y procesión de imágenes, como dúos y tríos dedicados a la música tradicional lírica y bailable. Alguna presencia ha tenido también en prácticas musicales en el territorio norte del país, principalmente en el área de San Pedro de Atacama; entre comunidades huilliche de la costa de Osorno; en la Patagonia aisenina se le haya asociado al cultivo del chamamé y la ranchera.

La presencia del acordeón en Chile reviste una historia interesante y, en ciertos aspectos, poco conocida. Según el uso, los géneros y los estilos se puede distinguir que en el país ha existido una tradición que, al menos, presenta dos grandes vertientes. Por una parte, podemos observar una importante presencia del acordeón en la música popular practicada en Chile central, principalmente en la interpretación de cuecas, tanto urbanas como de rodeo. Aparece también en la interpretación de repertorios más modernos venidos con la industria del disco y el cine. Particularmente la canción norteña mexicana, que en Chile se denomina como canción ranchera y corrido mexicano, ha sido uno de los terrenos fértiles para el cultivo del acordeón en la zona central y sur de Chile, pero también en otras latitudes del territorio nacional. Muchos de los acordeonistas dedicados a la ranchera y corrido mexicanos, han incursionado en un tipo de cumbia chilenizadas, siguiendo los parámetros técnicos usados en la interpretación de repertorio mexicano. En casi todo este territorio se ha empleado desde ya hace muchas décadas el acordeón piano o acordeón de teclado cromático estándar, que reemplazó al antiguo teclado de botones. Chiloé ha sido la otra gran nación del acordeón en Chile, donde todavía es posible encontrar acordeonistas que tocan el antiguo formato difundido por Hohner, consistente en un acordeón de caja de madera con 11 o 21 botones melódicos y 4 u 8 botones armónicos, dotados de dos o cuatro tonos, según fuese el caso. Ya a comienzos de la década de 1940 Carlos Vega realiza el memorable registro fotográfico de una mujer chilota, ejecutando una "verdulera", designación como comúnmente se le conoció en Chiloé a este instrumento. El uso de esta acordeón arcaica se habría mantenido en el Archipiélago has comienzos de la década de 1980, tiempos en que ya había aparecido el acordeón piano como digno sucesor del instrumento de botones. Este instrumento, tan característico de todo tipo de género popular y bailable, también tiene en la actualidad una gravitante presencia en la música ceremonial de bandas de cabildo y pasacalles. Sin embargo, su presencia en el archipiélago se debe con toda seguridad a la herencia musical que introdujeron los inmigrantes alemanes que llegaron hasta Chiloé durante los últimos años del siglo XIX. Ruiz e Izquierdo proponen que estas poblaciones allegadas provenían principalmente del sur de Alemania y estaban constituidas por campesinos bávaros, quienes tenían una desarrollada inclinación por el violín y el acordeón, instrumentos de uso muy popular en sus terruños de origen. Curiosamente, los acordeones de botones correspondían, en buena parte, a manufacturas alemanas y principalmente de la marca Hohner. Uno de estos acordeones es posible observar en el Museo Histórico de Puerto Montt. La práctica del acordeón en Chiloé ha cobrado diversas expresiones, siendo una de las manifestaciones donde se le puede hallar con predilección es el repertorio ranchero del norte de México, que en los campos y pueblos del Archipiélago de Chiloé sigue siendo una música muy demandada por los diversos público, al igual que en otras áreas rurales del país.

Registros (23)

Inicio << Anterior / 3 Siguiente >> Fin >> Registros: